• Anciano fue expulsado de un asilo de Leticia-Colombia tras descubrir que era peruano

Un acto que se debe aplaudir. El fiscal Luis Yrarica Farfán hizo desprendimiento personal y realizó las coordinaciones con la presidencia de la junta de fiscales de Loreto y con la unidad de defensa de víctimas y testigos del ministerio público distrital Loreto, para trasladar hasta la ciudad de Nauta, para que se pueda reencontrar con su bisnieta, a un hombre de 83 años que se encontraba en estado de abandono en la localidad de Caballo Cocha.
La historia de este caso comenzó cuando Francisca da Silva Almeida, de nacionalidad peruana, con domicilio en la localidad de Caballo Cocha, puso en conocimiento a la autoridad fiscal de la provincia de Ramón Castilla, que aproximadamente 3 meses tenía en calidad de albergado a Manuel Luis Irarica Tamani, toda vez que lo encontró sentado en una banca del frontis del centro de salud de Caballo Cocha y que permaneció por unos días durmiendo en ese lugar.
Según testigos, el octogenario fue dejado en ese lugar presuntamente por dos ciudadanos colombianos. Este acto fue comunicado a las autoridades del lugar (MINDES-CEM-DEMUNA), no obteniendo respuesta alguna.
Fue así que el fiscal de familia de Ramón Castilla tomó conocimiento del hecho y procedió a dialogar con el referido adulto mayor, quien le manifestó que hace 23 años dejó su tierra natal (Nauta), para buscar mejores oportunidades en Tabatinga-Brasil.
En el lugar trabajo por casi todo este tiempo en una finca, con el señor Moura de nacionalidad brasilera. A raíz de la muerte del patrón, sus hijos le dejaron sin trabajo y le obligaron a abandonar sus predios.
Fue ahí que se quedó a la calle y luego fue recogido y albergado en el asilo de ancianos de Leticia-Colombia, hasta que se enteraron que era de nacionalidad peruana y tomaron la decisión de expulsarlo de este país y llevarlo a la localidad de Santa Rosa en territorio peruano para luego ser dejado en Caballo Cocha-Perú.
Como se dijo, el fiscal de familia de esta provincia investigó que en Nauta se encontraba su bisnieta Mirna Mozombite Irarica, quien aceptó que trajeran a su bisabuelo, pero ella no contaba con los recursos para su respectivo traslado.
Ante esta situación, el referido fiscal decidió con su propio peculio trasladar al anciano y llevarlo a su ciudad natal el pasado 1 de diciembre del presente año en un vuelo particular que salió de Caballo Cocha con destino a Iquitos, para luego ser transportado hasta la ciudad de Nauta en un vehículo asignado por la presidencia del ministerio público del distrito de fiscal de Loreto y en compañía del psicólogo Eduardo Morales Trujillo, perteneciente a UDAVIT-Loreto.
(C. Ampuero)