Una gran cantidad de estudiantes vienen mostrando su desacuerdo con la forma de protesta incentivada por algunos dirigentes, líderes de partidos políticos universitarios, quienes dañan el mobiliario estudiantil, las instalaciones, además de impedir el normal desarrollo de sus clases.

Los estudiantes manifiestan no estar en desacuerdo con las protestas, que es un derecho de todo ciudadano, pero sí rechazan la violencia, el caos o el impedimento a ejercer el libre derecho a estudiar y no perder el tiempo planificado para el término de sus estudios superiores.

 

Además, señalan que la gran mayoría de estudiantes no está de acuerdo con las recientes protestas porque sus convocantes son jóvenes con malos antecedentes, vinculados a escándalos que nada tienen que ver con intereses institucionales, sino personales y de terceros, y es por ello que las protestas pierden valor.

 

Una de las unidades académicas más afectadas es la Facultad de Ciencias Económicas y de Negocios (Facen), donde se instruyen varios dirigentes estudiantiles, y donde además, se espera que estos problemas se solucionen prontamente. (UNAP)