Estudiantes de comunidades indígenas y rurales enfrentan retos en las clases virtuales


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La pandemia del coronavirus ha impactado sobre diversas actividades, entre ellas, las clases presenciales de escuelas y universidades en todo el mundo. Cientos de millones de estudiantes, maestros y personal de apoyo se vieron afectados por el cierre de centros educativos y ahora participan en una revolución del aprendizaje.

La educación ha tenido una transición repentina. Ahora, las herramientas TIC cumplen un rol crucial en el desarrollo de cursos que se dictan a través de computadores portátiles y pantallas de teléfonos inteligentes. Sin embargo, no todos pueden acceder a la formación en línea. Según Ramón García, director del segmento Tecnología en SinCable, ‘’el actual contexto ha visibilizado la brecha digital que existe en Latinoamérica, en especial en países como México, donde más de 200.000 estudiantes no tienen acceso a televisión, la radio, ni a internet’’.

En Perú, el tercer país más golpeado en América Latina por la crisis sanitaria, las medidas para evitar la propagación del virus, como el “aislamiento social obligatorio”, se llevaron a cabo desde abril y hasta finales de octubre, lo que ha originado que las escuelas públicas y privadas realicen sus clases a través de plataformas digitales similares a Zoom.

No obstante, miles de estudiantes que pertenecen a comunidades indígenas o viven en zonas rurales altoandinas y amazónicas no pueden acceder a las clases en línea debido a que no cuentan con recursos tecnológicos como computadoras o celulares con conexión a internet.

De acuerdo con la información proporcionada por el Ministerio de Educación (Minedu), en el sector privado, al menos el 30 % de estudiantes de los institutos de educación superior tecnológica (IEST), escuelas superiores de formación artística (ESFA) y centros de educación técnico productiva (CETPRO) dejaron sus estudios cuando se iniciaron las clases a distancia.

Asimismo, en el sector público, la deserción estudiantil asciende al 20 %. Sin embargo, a pesar de los problemas suscitados en un contexto de pandemia, otros estudiantes continúan preparándose académicamente pero con desigualdades estructurales. Muchos de ellos realizan largas caminatas y atraviesan ríos con el objetivo de captar una mejor señal de internet para conectarse a las clases virtuales.

Según el testimonio de Marcelo Sebastián, estudiante de Enfermería Técnica del Instituto Técnico Público Indiana, ha visto cómo sus compañeros regresaron a sus comunidades debido a que no podían quedarse en el distrito de su institución.

Además, el joven estudiante de 20 años, residente de la comunidad nativa Yagua, Urco Miraño, en Loreto, mencionó los esfuerzos que hizo su familia para comprarle un smartphone y con ello, tener la posibilidad de conectarse a las clases en línea.

“En mi caso es un poco tedioso seguir esas clases, porque la señal por el clima y por la zona geográfica va y viene. También la economía ha sido afectada. Esta pandemia nos ha impactado a todos”, manifestó. Debido a los problemas en la conectividad, Sebastián realiza trayectos -de lunes a viernes- de al menos media hora para subir a zonas altas y captar internet.

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