• Contralor Nelson Shack:

• Instó a las entidades públicas a implementar sistemas de control interno que le permitan autoevaluar sus procesos

El contralor general, Nelson Shack, afirmó que el Estado peruano debe asumir un rol más proactivo en la implementación de políticas públicas y adopción de medidas concretas que permitan prevenir y anticiparse a los actos de corrupción e inconducta funcional en la administración pública.

“Es más rentable para el país -en lo político, social y económico- prevenir el delito que castigarlo. Y para ello se requiere un trabajo conjunto y coordinado de las instituciones y entidades públicas, alianzas estratégicas con el empresariado y la participación más activa y vigilante de los ciudadanos”, destacó.

En esa línea, adelantó que la Contraloría General ha convocado a más de treinta expositores nacionales e internacionales para que compartan nuevas estrategias, tecnologías, enfoques y buenas prácticas que se emplean a nivel mundial para prevenir y desalentar actos de corrupción e inconducta funcional. Se presentaron durante la Conferencia Anual Internacional por la Integridad 2018: “Prevención de la corrupción: De un Estado reactivo a un Estado proactivo” que se realizó la semana pasada en la ciudad de Lima.

En la CAII 2018, se enfatizó la necesidad que el Estado peruano adopte acciones efectivas e innovadoras, que le permitan anticiparse y estar un paso adelante de la corrupción, instaurándose una cultura de la prevención y de la integridad dentro de la administración pública, que funcione como un muro de contención ante eventuales actos ilícitos.

En esa línea, instó a las entidades públicas a cumplir con su obligación legal de implementar sistemas de control interno que le permitan autoevaluar sus procesos y poner candados donde existen riesgos de corrupción para así evitarlos.

Asimismo, destacó que se debe empezar a utilizar los nuevos avances tecnológicos y bases de datos del Estado para cruzar información en línea a fin de prevenir y destapar casos de corrupción. Recordó que ahora la Contraloría puede acceder de manera irrestricta, ilimitada, masiva y en línea a los sistemas informáticos y medios de almacenamiento que administran las entidades, lo cual facilitará la labor de control.

El intercambio de conocimientos y buenas prácticas internacionales, permitirá avanzar en la implementación de sistemas de control y prevención de la corrupción, capaces de promover mejoras en el ejercicio de la gestión pública y generar valor público a favor de la ciudadanía. Además, se impulsará la integración de compromisos interinstitucionales orientados a fortalecer la prevención de la corrupción e instaurar una política de integridad en la gestión pública.

“En la Contraloría General estamos cambiando los paradigmas enfocándonos en prevenir la consumación del delito. Nuestro deber como funcionarios y servidores públicos es actuar en forma proactiva y organizada, de la mano con la ciudadanía, e impulsar cambios estructurales para luchar contra la corrupción”, resaltó. (Diana López M.)