La economía peruana se ha visto notablemente afectada por el caso Odebrecht en lo que llevamos de año. Ha pasado ya tiempo desde que en 2005 saltasen las alarmas por corrupción, pero este caso sigue siendo portada por los efectos que está teniendo en la economía de Perú así como por la repercusión en los políticos del país, algunos de ellos implicados en este caso y otros siendo todavía investigados. En total más de 50 peruanos podrían haberse visto implicados en el soborno de la constructora brasileña, la mayoría de ellos políticos o con cargos públicos y en el Gobierno.

El presidente de la República peruana, Pedro Pablo Kuczynski, declaraba hace unos días que “el caso Odebrecht es un freno para la economía”, tras conocerse que podría tener un impacto de medio punto en el crecimiento del país. Kuczynski afirmaba a la prensa que “están implementando una lucha anticorrupción para los proyectos de obras públicas aunque es algo muy difícil de hacer”. La constructora reconoció haber pagado 29 millones de dólares en sobornos a funcionarios, y vendió el 100% de sus acciones en GSP (Gaseoducto del Sur del Perú) tras el escándalo.

Perú no es el único país que se enfrenta a vicisitudes económicas, los Estados Unidos siguen a la espera de una posible subida de los tipos de interés por parte de la Fed a lo que habría que sumar los cambios y las nuevas políticas económicas que entrarán en vigor con el nuevo presidente de la Casablanca, Donald Trump. Las acciones estadounidenses han caído esta semana por la posible subida de los tipos, como consecuencia, los inversores se echaban atrás en sus posiciones en los índices de Wall Street, aunque algunos apostaban por los CFDs sobre acciones. Los contratos por diferencia (o CFDs) son productos financieros derivados que permiten operar con apalancamiento y que el inversor se beneficie de la dirección del mercado; alcista o bajista.

El dólar americano también ha caído frente al sol peruano, situándose a 3,28 soles por dólar en el mercado forex debido a la mayor demanda de moneda local por parte de las empresas para hacer frente al pago de impuestos. Ante las tensiones políticas de los diferentes países sudamericanos, los Gobiernos regionales tomaban medidas para evitar más agitaciones en los mercados financieros. Así, las divisas latinas se han mantenido estables estas dos últimas semanas. El peso mexicano se ha apreciado un 6% durante el 2017, mientras que el peso argentino y el real brasileño siguen al alza: con un 15,56 y un 3,12 por dólar respectivamente.

Los inversores latinoamericanos deberán seguir los pasos de los inversores de los Estados Unidos y centrar sus esfuerzos en operar en CFDs sobre acciones debido a la volatilidad que están experimentando las divisas y los índices. Tendremos que esperar a la subida de los tipos de la Fed, institución presidida por Janet Yellen, y a las medidas financieras de Trump para saber cómo evoluciona el dólar y tener más opciones de inversión en CFDs.