Pensando en el futuro de sus hijos, las bases regionales de las comunidades indígenas acreditadas a AIDESEP, presentes en COP21 en París, suscribieron un convenio con una organización no gubernamental buscando fortalecer sus economías.

El representante indígena es de la idea que esto se dé en todas sus bases que tienen las posibilidades de hacer negocios con grandes mercados con productos selváticos de demanda en las ciudades, en relación a frutos regionales.

Inyecciones económicas para promover la producción de estos y muchos otros en sus respectivas zonas, promoverá un movimiento económico que va a generar inversiones y ganancias, asegurando así buenos ingresos.

Lo que primero van a hacer para lograr lo pensado será la elaboración de un plan de trabajo, requisito indispensable para alcanzar el concurso de Rain Forest Alliance, para, a partir de su evaluación y aprobación, comenzar la gran tarea de hacer producir a nuestros bosques.

Esta es una buena propuesta de desarrollo, que, como bien dice Sedequías Ancón, con la que se busca trabajar en la producción que asegure un desarrollo sostenible, sin destruir el medio ambiente, porque lo que se busca es construir un futuro mejor.