• Indica el médico Segundo Pinillos.

“Hay necesidades múltiples como el desabastecimiento de medicamentos, la cobertura en estadística que motiva que los pacientes se retiren porque no son bien atendidos, pero lo más preocupante es que los precios en lo que se refiere a los análisis clínicos son más caros en el hospital que en la calle, es por eso que han aparecido en los últimos tiempos gran cantidad de laboratorios clínicos al frente del hospital”, refirió.
Con respecto a la atención que se brinda a los pacientes, mencionó que cada vez es más precaria como el caso de medicina interna, donde solo hay seis camas y la cobertura normal era de treintaicinco camas en el antiguo hospital. “Eso genera malestar y probablemente varios pacientes se queden sin atención médica”.
Agregó que se necesita una óptima gestión en el hospital Iquitos y que la actual jefatura no debe hacer las funciones de secretario de la autoridad regional porque el presupuesto es de ampliar la cobertura y conservar la historia de ser el hospital de los pobres.
“Nos proyectamos a cinco años mientras dure la construcción del nuevo hospital a trabajar, así como estamos y con la injerencia del gobernador regional en la dirección del Hospital Iquitos, no vamos a tener éxito por la “sombra” del gobernador en la administración de los hospitales. Felizmente, ya faltan pocos meses para que concluya.