•  Pese a hechos ocurridos en esa provincia el mencionado sigue en el cargo

 

La demandante Sandra Jesús Olivera Lara, interpuso la denuncia ante el juzgado mixto-sede Ucayali que despacha el juez Josué Córdova Pintado (setiembre 2018) en contra de Pedro Segundo Ríos Reátegui, por actos de violencia en contra de la mujer.
El director de la UGEL dijo ante el ministerio público que ganaba al mes 8,100 soles. Una cantidad de dinero y los logros en esa entidad, no saltan a la vista.
En su declaración ante el juzgado el denunciado negó toda acusación, que no hizo absolutamente nada pese que al final termina pagando a quien lo denunció. Mientras que la mujer que lo denunció se explaya en detalles sobre propuestas y tocamientos indebidos que le habría proporcionado el involucrado. Además, de haberle expresado palabras de alto contenido sexual.
Frente a ello el juzgado mandó contra Pedro Segundo Ríos Reátegui, que cese cualquier tipo de violencia, acoso, amenaza o aproximación que implique violencia física, psicológica, sexual o económica contra ella. También ordenó terapia psicológica en el centro de salud de Contamana.
Mandando que el demandado (director de la Ugel/Contamana que sigue en el cargo), asista con el pago de 700 soles como asignación de emergencia. Ante ese mandato el mismo Pedro Ríos Reátegui, le informó al juez del juzgado mixto de Contamana, que había cumplido con lo que le había mandado, es decir, hizo el depósito judicial 2018051400085 el 09 de octubre de 2018 (700 soles).
El director sacó un comunicado pensando que con eso arreglaba el mal trato que venía dando a muchas personas del entorno laboral indicando: “El director de la Ugel al ser consciente de la gravedad del problema ocasionado por haberse manifestado con palabras peyorativas generalizando adjetivos hacia todos los trabajadores, pide las más sinceras disculpas y el perdón del caso a cada uno de los miembros que se hayan sentido ofendidos…”. O sea, como si fuera un “mensaje a la comunidad”. De nada puede valer un comunicado frente a los actos ejecutados en contra de la dama, según la justicia y por ello lo sancionaron.
Mientras que él sigue en el cargo de manera inamovible porque parece que este tipo de situaciones, le tienen sin cuidado al gobernador y menos al director de educación de Loreto. Incluso hubo un antecedente en setiembre 2018, la señora Amparo Soria Mendoza (casada), en carta notarial le pide a Pedro Ríos Reátegui, que se abstenga de enviarle mensajes con símbolos de entrega de ramilletes de flores u otros, a través de su celular. “Tal como lo hizo el 11 de agosto a las 5:49 pm. El mismo que viene ocasionando malestar en mi relación matrimonial y familiar” dice la señora.
Se conoció, que su esposo se habría molestado mucho con ese director y luego de ello habría ido a hacer deporte, donde falleció.