Porque todo gobierno que se precie de democrático debe hacer gala de ella, valorarla y relevarla por siempre como expresión magnánima de libertad y respeto a los derechos fundamentales de los comunicadores sociales, así como al pueblo en su conjunto.

Cuando la libertad de expresión está disminuida o replegada por una serie de amenazas venidas desde cualquier poder terrenal, el país poco a poco va sucumbiendo a las poses dictatoriales que no llevan a otra cosa más que a construir fortunas particulares a costa de la postergación y condena de los pueblos en desarrollo. En resumen, se abre la puerta para que la corrupción campee sin que nadie denuncie nada.

Ese valor elemental de la libertad de expresión, pilar fundamental en toda democracia, hoy en  Loreto se está viendo amenazada por la actual gestión del gobierno regional, así como direcciones regionales donde se han registrado acciones contaminadas de presuntos delitos. Denuncias que durante muchos años han venido dando a conocer algunos hombres y mujeres de prensa a través de medios de comunicación como el nuestro y que al parecer los responsables de turno no digieren con capacidad para dar las soluciones del caso, sino más bien optan por “intentonas” para acallar a parte de la prensa amazónica.

Hoy 17 de abril de 2013 a las 3 de la tarde, muchos representantes de medios de comunicación local se movilizarán en defensa de la libertad de expresión y opinión en Loreto. Los acompaña el Frente Patriótico de Loreto, organizaciones civiles, políticas, indígenas, ONG y el pueblo en general, quienes han sido convocados para la  histórica movilización pacífica desde la Plaza 28 de Julio, en defensa del derecho fundamental de todo ciudadano a estar siempre bien informados sobre el manejo de los recursos económicos de su región.

Se espera que luego de esta participación ciudadana salgan conclusiones positivas que hagan reflexionar a las autoridades judiciales, quienes deberían actuar con celeridad ante los casos de corrupción denunciados, así como sancionar a los responsables sin “autocensurarse” al emitir sus resoluciones. Con ello respaldarían la valía que significa para todo un pueblo contar con periodistas y medios de comunicación que luchan contra la corrupción y así contribuyen a que el dinero de todos sea mejor distribuido y bien administrado para sacar a los pueblos de la selva de la pobreza en que se encuentran.