Y es lo que esperan los padres de familia a partir del año 2015. La realidad  educativa de Loreto es bastante        conocida por todos; sin embargo, un ingrediente adicional es la tremenda tristeza que provoca en las personas, que por uno u otro motivo viajan al interior de la región, al observar de golpe la inacción de muchos jóvenes que no tuvieron la oportunidad de seguir estudios superiores para librarse del cinturón de pobreza que estrangula la economía de sus hogares.

No tuvieron a su lado una mano protectora, sobre todo aquella que realmente tiene que velar por ellos como es el gobierno central y el regional. Ambos manejan ingentes cantidades de millones de soles que bien podrían destinar a una mejor capacitación de las nuevas generaciones, creando de manera simultánea fuentes de trabajo que transformen la materia prima que produce la Amazonía.

Bajo ese sistema de desarrollo rápidamente podría revertirse el atraso actual y la desesperación grande de algunos jóvenes que ante la falta de apoyo, caen en algunas prácticas irregulares para no desfallecer frente a la vida que les tocó. En ese contexto habría que aplaudir largamente y felicitar al grupo de jóvenes estudiantes que llegaron desde el Datem del Marañón a Iquitos para participar por primera vez en la exposición de Ciencia y Tecnología.

Presentaron dos proyectos extraordinarios: Medicina Natural a base de sacha jergón y tinta para impresora con insumos naturales. La profesora Elsa Violeta Díaz, estuvo junto a ellos mientras explicaban el proceso desarrollado para obtener la maravilla curativa a base de insumos naturales de la selva. Famosos en todo el mundo, dicho sea de paso.

Entonces, inteligencia en los jóvenes loretanos hay demasiada, lo que ellos necesitan es el apoyo decidido de los gobiernos de turno para que al salir del colegio cuenten con un Centro de Altos Estudios Superiores para capacitarse y al salir de ahí de inmediato puedan ubicarse en fuentes de trabajo donde depositen todo lo aprendido y así la región se convierta en una región productiva concreta y no utópica como ocurre en estos instantes.

Hay que salvar a la juventud, el bienestar de la persona es el principal punto de partida de la Constitución Política del Estado. Hay que ponerlo en práctica.