Esta semana es decisiva para dos sectores de la población loretana que deberá tener una idea más clara de lo que queda en término de gestiones y negociaciones con los representantes del gobierno central.

Ya es oficial que la premier Mercedes Aráoz estará llegando mañana para dirigirse a Nauta, donde se unirá a los representantes de las organizaciones indígenas que esperan respuestas concretas del Estado.

Una tarea fácil si de voluntad política se trata, pero muy difícil, desde la experiencia que tenemos de la falta de interés de los gobernantes de turno, respecto a conocer, analizar y decidir lo más conveniente.

Mañana es la oportunidad de hablar de lo avanzado “cara a cara” con los debidos respetos; no está demás decir, pero con la suficiente firmeza y documentación para demostrar la medida en que los acuerdos de Saramurillo, han sido cumplidos.

Las organizaciones dicen que no se ha cumplido, y que solo algo así como de un 5% de lo acordado fue atendido, y el Estado refiere que de un aproximado de 41 acuerdos, unos 22 ya han sido atendidos.

Mañana es la oportunidad de aclarar los puntos de lo acordado con los ministros de Estado. Uno por uno develar la situación en la que se encuentran. La ruta que siguieron desde aquel 15 y 16 de diciembre de 2016.

Hubo brindis con “masato” y danza con “bombo baile” en la localidad de Saramurillo. Y se espera que estos dos días anunciados de trabajo, sea a carta cabal por el derecho que les asiste a los pueblos indígenas. Mientras los armadores loretanos, en otro escenario, esperan respuestas.