Campaña “Cárcel” contra la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en el ámbito del turismo y los viajesEn nuestra ciudad se viene desarrollando la campaña “Cárcel” contra la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en el ámbito del turismo y los viajes; una iniciativa del Movimiento Vuela Libre -liderado en el Perú por Capital Humano y Social Alternativo- con el apoyo financiero de ICCO Cooperación, que está integrado por 38 personas comprometidas, en representación de 35 organizaciones privadas y públicas, incluyendo diversos gremios del sector.
Estas organizaciones vienen trabajando desde hace varios años la prevención de la Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes (ESNNA) en nuestra ciudad. Y estas acciones han sido dirigidas principalmente a la población y actores del Estado. Ahora, con la campaña “Cárcel” vienen abordando el otro lado de esta problemática: la participación del denominado usuario-cliente de la ESNNA, en este caso en el ámbito del turismo y viajes.
El 73% de la población considera que la ESNNA se desarrolla en este ámbito. También que el año pasado visitaron Iquitos, a través del aeropuerto Coronel FAP Francisco Secada Vignetta, un total de 218,259 personas. Asimismo, han sido públicos diversos casos de ESNNA, donde empresas prestadoras de servicios turísticos se han visto comprometidas, como por ejemplo el hotel “El Dorado”, o las hostales “Toro Bravo”, “Princess” y “Pampachica”. Todos en casos donde las presuntas víctimas de explotación sexual tenían entre 10 y 16 años, y en los que no hubo sentencia para los involucrados o sanciones ejemplares para los establecimientos.
En este escenario,  han visto oportuno desarrollar una campaña que permita advertir a los turistas y viajeros nacionales y extranjeros sobre las sanciones penales a las que se enfrentan aquellas personas que se involucran en actos sexuales con personas menores de edad, pudiendo ser condenados a más de 30 años de cárcel, dependiendo de la edad del NNA. Nuestro objetivo es eliminar o al menos desincentivar la demanda de estos erróneamente denominados servicios, a la vez que advertimos al turista nacional o internacional sobre las consecuencias de este tipo de actos, que en el Perú es delito. (MIPR)