• Desechos debajo de puentes y casas atraen a gallinazos

Como todos los años, las calles de la zona baja de Belén quedan sumergidas bajo las aguas del río Itaya, pero, no solo es agua lo que inunda a este populoso distrito, sino también la gran cantidad de basura que ahora flota en medio de las calles, debajo de las casas y puentes de madera atrayendo a gallinazos y demás animales transmisores de enfermedades, además de generar olores nauseabundos y un panorama realmente desagradable y penoso.
El actual panorama de “La Venecia Amazónica”, como también se le conoce a este lugar tristemente turístico, es el reflejo del desinterés e inoperancia de las autoridades de este distrito que un año más dejan en evidencia de no poseer ningún plan estratégico para contrarrestar el caótico problema de la basura.
Semanas atrás, la Municipalidad Distrital de Belén hacía pública la adquisición de compactadoras para recoger los desechos en la zona urbana del distrito y chalupas que recorrerían el río Itaya para hacer lo mismo en la zona baja y caseríos; pero, nada parece haber mejorado en relación al caos generado por la presencia de la basura en cada esquina, pues evidentemente no basta con tener buenas maquinarías para poder acabar con un problema tan álgido, sino también se debe tener estrategias para brindar un mejor servicio y planes de concientización dirigidos a los pobladores por ser ellos el principal factor contaminador; pero, tal parece que en la comuna belenina ignoran todo ello.
En tanto, los miles de pobladores que viven en la zona baja de Belén, tienen que soportar un año más ser inundados por la inmundicia y las enfermedades teniendo que soportar la presencia de aves carroñeras, malos olores dentro de un panorama más que desolador. (R. Graicht).