• Artistas Santiago Yahuarcani López y su esposa Nereyda López Gutiérrez, amantes del arte de su etnia.

 

Ella cultiva encantadoras esculturas de personajes y animales amazónicos en topa, pero también hace pintados sobre fibra de llanchama. Desde hace unos 30 años lo trabaja cuando se unió al padre de sus hijos, Santiago. Incluso confecciona bolsones y los pinta. “Más conocen en Lima nuestros trabajos que en Iquitos, ahora estamos muy contentos porque los podrán ver en la galería del restaurante “Fitzcarraldo”, también los pueden comprar.
Nuestros trabajos nos han servido para sobrevivir y sacar adelante a nuestros cinco hijos. Siento que ha mejorado nuestra vida económica con la artesanía”, narra Nereyda.
Mientras que Santiago cuenta que su padre era artesano de los buenos en Pucaurquillo-Pebas, que por sus estudios tuvo que salir a Pebas conociendo luego a Nereyda y conformando su familia. “Desde los 10 años aprendí el arte porque ayudábamos a nuestro padre. Pintamos sobre lienzo de Llanchama, pintamos los mitos, las historias y costumbres de la Amazonía para que el público conozca la cosmovisión de los Huitotos, su historia.
Creo que el público está acogiendo mucho nuestro arte porque quieren conocer cuál es la sabiduría de nuestros abuelos, ancestros, leyendas, origen del hombre, de dónde salimos. Pintamos diluvios, dioses del agua, del trueno, lluvia, relámpagos, piedras, de todo. La naturaleza, la selva es la casa de las etnias por eso cuidamos y no la destruimos. La casa nos ha puesto Dios para vivir no para destruir. La tierra es nuestra madre, los hombres hemos nacido del corazón de la tierra, por eso hay que cuidarla. De ella sale el agua, el alimento, las medicinas tradicionales, debemos cuidar el medio ambiente y la naturaleza.
Los abuelos hacían su vestimenta, sábanas, hamacas, con la llanchama, por lo que tiene su mito, su historia. Ahora las nuevas generaciones la utilizamos en hacer pintura, queremos que conozcan lo que antes hacían nuestros abuelos que eran personas muy inteligentes. Imagínense lo que era confeccionar una tela de un árbol. Eso demuestra que eran muy inteligentes y esa es nuestra herencia.
Utilizamos los colores naturales y artificiales, los naturales son más opacos y los artificiales son los colores fuertes. Lo natural le gusta más a la gente, no es tóxico. Se pueden hacer muchas cosas, pero el gobierno central, regional y distrital no apoyan, yo estoy molesto con todos. Nunca hemos recibido un apoyo del gobierno, si no fuera por nuestros propios esfuerzos, no tendríamos nada. Hay personas del extranjero que van a la casa y promueven nuestro arte, venden nuestras pinturas a quienes agradecemos. Ya me hago viejo y los gobiernos no hacen nada, estoy desilusionado de los políticos.
Desde hoy nuestro arte se expondrá en los ambientes del restaurante Fitzcarraldo (primera cuadra de Napo). Donde quedarán por buen tiempo gracias a la propietaria Claudia Otero, a fin que quien desee pueda adquirir nuestros trabajos de arte Huitoto. Somos más conocidos en Lima y el extranjero, no tanto en Iquitos, tenemos exposiciones en américa latina. Esperamos que les gusten nuestras creaciones artísticas”, expresó Santiago.