Padre Raymundo un ejemplo de humanidad y servicio al bien común

Aunque no le gusta que se lo reconozcan, es la verdad.

Donde va él transmite una sensación de paz, de esperanza renovada, de desinterés y apoyo total a los más necesitados. Por algo administra cuatro casas en las que da albergue a varios seres humanos qué, por uno u otro motivo, fueron por caminos de la vida que no pensaban eran tan difíciles o diferentes a los caminos de otros.
El Padre Raymundo, siempre está en acción. Incluso en los días en los que podría estar descansando, él está visitando las casas que administra, llevando palabra de aliento a los atendidos en esos lugares. Se desplaza en motocarro, sencillo, libre, tomando el aire que necesita para seguir en su infatigable labor humana.
Acaba de estar en una misa para los 45 abuelitos albergados en la casa estancia de la Beneficencia Pública. Todos ellos escucharon la misa de manera serena, con fe y contentos que sea el padre mencionado quien les lleve la palabra de Dios en esta Navidad.


El personal del albergue, como siempre se portó a la altura. Todos los abuelitos bien presentados y felices, la Lic. María García, es dable de destacar porque pese a que no labora ahí; siempre los recuerda y hace todo lo necesario para que los albergados estén bien puestos. Los ambientes, que fueron adornados por el personal de la casa estancia, lucieron bien en el marco de la Navidad.
La Pandemia ha cambiado todo, lo que no ha podido cambiar es el amor de muchos hacia todos los albergados en ese centro del adulto mayor. Dios los debe tener en un lugar especial de su corazón. ¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!

Niños de caserío “Tres Unidos” fueron agasajados por navidad

Reporteros de distintos medios llevaron juguetes, panetones y chocolates a este poblado a orillas del río Nanay

Con la finalidad de llevar alegría a los niños de bajos recursos económicos en víspera a las fiestas navideñas, un grupo de jóvenes reporteros de distintos medios de comunicación de la ciudad de Iquitos llegaron hasta el caserío “Tres Unidos”, ubicado a orillas del río nanay, para agasajar a los niños y niñas con regalos, chocolate y muchos juegos.
Para llegar hasta el mencionado poblado, los comunicadores tuvieron que ir primero hasta el puerto de Santa Clara de Nanay y surcar el río a bordo de un bote peque-peque por cerca de 20 minutos hasta llegar al puerto del pueblo y luego realizar una caminata de casi dos horas por una estrecha trocha en medio de la inmensidad de la selva amazónica, para recién llegar al caserío Tres Unidos.
“Sabemos que el trayecto ha sido muy largo y agotador, pero ver sonreír a los niños con lo poco que les pudimos traer realmente hace que todo haya valido la pena, nos hubieses gustado poder traer muchas más cosas, pero, la distancia y nuestros recursos nos lo impedían” expresó el comunicador Wilson Inuma Angulo.
“Elegimos este lugar porque el dirigente nos indicó que nunca ninguna autoridad ni nadie había venido si quiera a saludarlos, más aun en estas épocas, los niños siempre pasaban una navidad triste y esta vez pudimos traerle algo de regalos y ver la alegría en sus rostros fue nuestra mejor recompensa” señaló la también comunicador Merly Rengifo, quien además hizo de Mamá Noela para animar los juegos con los niños.


Por su parte, los dirigentes y moradores del pueblo, agradecieron la desinteresada actitud de los jóvenes reporteros, pero, sin lugar a duda, los más felices fueron los niños y niñas que recibieron juguetes, panetones y chocolates, cabe indicar que los más grandes también pudieron disfrutar de la chocolatada. (R. Graicht)