Por: Uben Percy Vela Mello

Aparentemente, para los que gestionan la actual Institución Deportiva CNI sociedad anónima, antes Asociación Deportiva Colegio Nacional de Iquitos, tienen una fuente de ingresos por la venta de entradas  a los hinchas y/o aficionados que desean colaborar con el Club que representa a la región en el fútbol profesional y desean que se mantenga en la categoría, y de esa forma asistir a ver los partidos del descentralizado de fútbol.

 

Para asegurar y aumentar su liquidez venden abonos para todas las tribunas; quienes lo compraron tuvieron el descuento del valor de una entrada; así lo hicieron en la liguilla de 2010 y en la primera rueda del descentralizado de 2011. Sin pensar que la mayoría de los partidos de local no tiene el mismo atractivo. El aficionado acudirá al estadio a ver al equipo de su preferencia de Lima o de la región de la que proviene del cual es hincha; es lógico que más público acudirá a un partido del CNI con el Alianza Lima (Alianza) o con Universitario de Deportes (la “U”);  por lo tanto se justifica el precio que cobran; pero, a ese mismo precio, no asistirá casi nadie al estadio con otros equipos; entonces deberían, desde ya, ir pensando en bajar a precios populares las entradas a todas las tribunas con los otros rivales del CNI.

 

Cuando compré el abono del 2011, la encargada de la venta no aceptó mi sugerencia de venderme un número de asiento para todas las fechas que jugaría el equipo como local, puesto que de otra forma iba a crearme problemas por no tener el número de asiento que estoy comprando y, al no tenerlo, cualquiera, que ingrese a palco con o sin entrada de cortesía numerada, podría ocuparlo, muchos pavos no respetan nada, se sientan donde les da la gana, y yo no podría reclamar nada porque el abono no tiene el número de butaca, lo que me hubiera evitado el maltrato que sufrí. Luego le pregunté qué pasaría si yo no podía asistir y le daba a otra persona mi abono, la respuesta fue que no había ningún inconveniente, que el que tiene el abono puede entrar sin más; lo que me pareció bien. Supongo que los que administran el CNI pensaban en las otras tribunas que casi siempre están vacías. Paradójicamente PALCO, casi siempre, está ocupado con su aforo completo, incluso hay exceso de personas, eso no han observado, aparentemente.

 

El maltrato comenzó con esto último, el 11 de marzo, el CNI jugaba a las 8 pm., a esa hora,  un  familiar ni yo podíamos asistir, por tener otros compromisos, les entregamos los abonos a mis hijas. Ellas fueron al estadio. Y ¿¡Oh sorpresa!? ¡Les impidieron el ingreso! Por ese maltrato fuimos a reclamarle al Gerente del CNI, él nos manifestó que eso no iba a volver a pasar; ojo, cada entrada tiene un valor de S/30,00, que nos iban a compensar con entradas al probable partido con el Alianza luego de que culmine la primera rueda. El Alianza llegó el 25 de junio y nunca nos llamaron para cumplir con su palabra. Asistimos al siguiente partido, el Palco estaba lleno y el resto del estadio lucía casi vacío. En la siguiente fecha se promocionó el dos por uno. Al comunicarnos con los empleados del CNI, nos dijeron que sí podrían tener esa opción los abonados; en la siguiente fecha se nos informó  que no podíamos llevar una persona a Palco pero si podríamos llevarla ¿a occidente?

 

El siguiente maltrato ocurrió el sábado 14 de mayo; como es sabido, todo el aforo de PALCO está distribuido, entre vendidos y regalados o entre abonados y pavos, o sea que todos los asientos serán ocupados, 128. Llegamos al estadio con diez minutos de anticipación, al inicio del partido, y sólo había “un asiento disponible” para dos abonados. Con mucho descaro los pavos cuidaban asientos vacíos para sus familiares y/o amigos, habían niños ocupando asientos y no nos permitían sentarnos a dos ABONADOS, incluso algunos se burlaban diciendo, con el marisco más grande del mundo, que viniéramos más temprano para ocupar asiento. Como sólo había un asiento, yo tuve que sentarme en el piso del pasadizo y junto a mí, puesto que llegó más tarde; un ex jugador, ex entrenador y ex presidente del CNI fue testigo del hecho, hubo exceso de ingresantes a Palco; ¿por qué los del INDECI, la fiscalía y las demás instituciones que tienen la obligación de cuidar la seguridad pública permiten eso?

 

Por ese motivo fui, con mi hija, a hablar con el Director-Gerente del CNI, ya que la secretaria se atrevió a decir que mis hijas intentaron ingresar al estadio con más personas, la noche del partido CNI-San Martín que no las permitieron ingresar, manifestándole mi molestia por el maltrato sufrido, por segunda vez. Reconoce que existió el maltrato, pero nunca reconoció que nos hicieron perder el dinero del valor de las entradas, cuando no les permitieron el ingreso a mis hijas. Menos  hemos recibido las disculpas ni otro desagravio. Puesto que las dos entradas de cortesía y una más, pagada, a la tribuna de occidente no pueden compensar los agravios recibidos por mis hijas y por mí. Por otra parte, los abonados tenían el derecho a ocupar un asiento, en palco u otra tribuna, y gozar el mismo beneficio de entrada doble que los que compraron entradas en las últimas fechas que jugó como local  el CNI, con mayor razón, pues ya  pagaron por adelantado sus entradas, ¿por qué no, señores dueños del CNI?

 

Con la experiencia anterior, espero que los dueños del CNI vendan a los abonados asientos numerados, los 64 que le corresponden de palco y el total de las tribunas, e instruya a los paltos que ocupen los asientos numerados del boleto que les regalen; que bajen el precio de las entradas de todas las tribunas, incluyendo las de palco, para los partidos de local del CNI cuando no nos visiten los equipos de arraigo y gran hinchada, como el Alianza y la “U”.

 

Se ha confirmado, hasta la saciedad, la escasa asistencia del público cuando el CNI juega de local, al reiniciarse el campeonato el 29 de julio jugó y ganó a la Universidad César Vallejo, por las cifras oficiales publicadas en el diario “La Región” del 2.8.11, “Según información proporcionada por la ADFP, 774 aficionados pagaron su entrada para dejar una taquilla bruta de 9,052.82 nuevos soles. Hubo 1094 invitados. Sólo se superó al partido entre San Martín y Cobresol donde sólo pagaron su entrada 172 personas.” Sic.

 

Hoy, sábado 13 de agosto, jugó y perdió de local el CNI, salvo error u omisión de mi parte, la asistencia de aficionados fue mayor que lo que informa el párrafo anterior, sólo falta saber si fueron más los que pagamos o siguen siendo más los que no pagan; se ha demostrado desde hace tiempo, empíricamente, que siempre Palco está lleno. El diario “La Región”, del 16.8.11, informa que: “Al CNI-Aurich sólo asistieron 994 que pagaron su entrada dejando de recaudación bruta 23,967.90 soles. Hubo 1,228 invitados.” Hoy, ¿acaso podríamos concluir que hay más aficionados al fútbol, que viven en Iquitos,  de la región Lambayeque que de La Libertad? Con esas recaudaciones, la empresa va camino a la quiebra y el equipo al descenso, probablemente. El último domingo 29.8.11, perdió de visitante con la  universidad San Martín de Porres. Los dueños del CNI, al parecer, cambiaron la localía de sus partidos a Tarapoto, de repente por eso no vendieron abonos. Ojalá les vaya bien en su nueva sede.

 

Les hago una sugerencia más, a los dueños del CNI, establezcan los siguientes precios cuando sean locales en Iquitos, o su actual sede, y jueguen con equipos que no sean el Alianza o la “U”: Palco, S/ 20; Occidente, S/ 15; Oriente, S/ 10 y Populares, Norte y Sur, S/ 5. Con lo que tendría un ingreso máximo probable, siendo optimistas, de 178 mil nuevos soles o US$ 62 456, más o menos, por fecha, si se completa el aforo de cerca de 18 000 asientos; si se es casi o medio optimista, la recaudación podría ser la mitad del aforo, o sea 89 mil nuevos soles o  algo más de US$ 31 228. Lo pesimista es recaudar lo que informa el diario “La Región”.

 

Por último, no agredan al que colabora con el club  impidiendo el ingreso al estadio a  quien tiene el abono de alguien que lo compró, salvo que lo haya obtenido de forma irregular y  asegúrenles que ocuparán el asiento numerado del abono y que nadie más podrá ocuparlo.