Las diferentes modalidades de estafa que se están dando en todo el Perú, han hecho que los delincuentes se informen de la vida laboral y otros datos que son de mucha utilidad para cometer sus fechorías. El pasado 25 de agosto un ciudadano, ex funcionario de una reconocida empresa transnacional, recibió de parte de su esposa que trabaja en ESSALUD, la comunicación de que le habían llamado desde la capital de la república que tenía que cobrar en el Banco de la Nación una suma de dinero por unos devengados, por el tiempo de servicios realizado.

Los facinerosos increíblemente conocen los números telefónicos de las víctimas, por lo que de por sí le dan una aparente credibilidad a la conversación, haciendo creer de la legalidad de la conversación, pues conocen el lugar en donde han laborado, así como de los centros de trabajos actuales de los familiares directos.

Resulta, que los delincuentes dijeron a la víctima que sus devengados no podían ser pagados si es que no abonaba a una cuenta determinada el diez por ciento del monto antes del cierre de labores (cuatro de la tarde)  y que pasaría al Tesoro Público si es que no cumplía, inclusive le dan el nombre del dueño de la cuenta, pero que todo lo que  ejecutado es totalmente falso.

Lo cierto es que en Iquitos han sido varias personas engatusadas con esta modalidad,  siempre mediante comunicación telefónica, siendo plausible no caer en este tipo de llamadas y de ser posible acudir a una dependencia policial para recibir la ayuda respectiva. (WGN)