En definitiva nuestro país necesita de cambios estructurales y de voluntades que apuesten por esos cambios que conduzcan con coherencia y no con marcadas contradicciones la administración del país en el presente y con visión de futuro.

Para muestra un botón, se dice, y lo que iniciaron los trabajadores de Sunafil es por decir lo menos una vergüenza mayúscula como Estado. Ellos, que son los encargados de fiscalizar que se cumplan los derechos de los trabajadores, están acatando una huelga indefinida “exigiendo que se cumpla con sus derechos laborales”.

Los huelguistas son los trabajadores que tienen la responsabilidad de supervisar a quienes no cumplen las leyes laborales, ellos pertenecen a la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral-SUNAFIL. Suena afin de nuestras esperanzas, pero como no nos damos por vencidos, todavía creemos que podemos seguir en la lucha de que las cosas en nuestro país cambien.

Pero, qué vienen exigiendo? Que se cumplan los derechos laborales de ellos como trabajadores. Qué difícil situación para quienes tengan que salir a exigir a otros lo mismo. Con qué autoridad moral podrá exigirse a los demás si en casa no se practica con rigor el cumplimiento de los mismos.

Otras exigencias es que se creen intendencias regionales a nivel nacional, también que se cuente con más inspectores de trabajo. Esto último es un mal de años, pareciera que no quisieran incrementar inspectores a propósito. Por eso limitan su trabajo porque no representan el número adecuado.

Justamente uno de los males que tenemos en nuestro país es que se crean instituciones con nobles y justos fines, pero nacen limitados, sea con poco personal, escaso presupuesto, sin logística, sin adecuada implementación y etc., pero los objetivos son grandiosos y al final la frustración también, como lo que les empujó a una huelga indefinida a los trabajadores de SUNAFIL.
Esto de la creación de entidades sin los recursos humanos y materiales suficientes como para cumplir cabalmente con sus objetivos y fines, nos recuerda a las leyes que nacen sin reglamentos, y cómo no a otros documentos de gobierno que se crean sin presupuestos. Una mentira que los ciudadanos ya nos dimos cuenta.

En Iquitos llevan la huelga indefinida de SUNAFIL un grupo de trabajadores que desde ayer con banderola en mano, en su local de La Condamine primera cuadra, vienen acatando esta medida de fuerza como en otras ciudades del país.