-Jorge Luís Rojas Chapilliquen fue asaltado en la cuadra 16 de Grau.

-Victima regresaba a su casa cuando tres motocarros le cerraron e intentaron robar su moto.

“Mi hermano no aparecía a mi casa desde el miércoles pasado. Salió a una reunión pero no dijo a donde. El jueves por la mañana un vecino que es motocarrista llegó a mi domicilio y nos dio la trágica noticia que a mi hermano lo habían encontrado muerto en los cruces de las calles Grau con Yurimaguas. No lo podía creer. Nos fuimos al hospital y constatamos el hecho”, dijo Marita Rojas, hermana de la víctima.

Jorge Luis Rojas Chapilliquen de 59 años, perdió la vida luego que tres motocarristas le intentaran robar su moto marca Honda, modelo Hero cuando regresaba con dirección a su casa cerca de las 4 de la mañana por la calle Grau.

“Mi hermano no estaba borracho como algunos decían, el estaba sobrio, había salido de una reunión y se percató que tres personas desconocidas, cada uno en un motocarro, le querían interceptar por los cruces de las calles Yurimaguas con Grau, cuando él los vio comenzó a acelerar”.

“Fue en un desnivel de la pista que le hizo perder el equilibrio y mi hermano cayó al pavimento, quedando inconsciente. Luego fue llevado por otros motocarristas a la sala de emergencia del hospital en donde lamentablemente certificaron su muerte”, añadió la hermana entre lagrimas.

Rojas Chapilliquen era trabajador de la municipalidad provincial de Maynas y sirvió en el área de la biblioteca municipal durante 35 años. Los familiares del infortunado hombre, señalaron que Jorge Luis es una víctima más de la inseguridad ciudadana.

Una víctima más de la inoperancia de las autoridades que no hacen nada al respecto para frenar la ola delincuencial que viene azotando la ciudad. Exigieron que esta muerte no quede impune y que de una vez por toda se tomen cartas en el asunto y se frenen los asaltos y robos que se ha vuelto común en la ciudad.

Los restos de Jorge Luis Rojas Chapilliquen están siendo velados en la calle Señor de los Milagros Nº 456, lugar a donde llegaron amigos y familiares. Así como compañeros de trabajo para darle el último adiós a aquel hombre que falleció por culpa de unos facinerosos que le intentaron robar.  (C. Ampuero)