– Señaló Paul Pérez, indígena que labora en Diresa
– Hizo un llamado de unión a las autoridades para frenar el mal de lo contrario exterminará a varias etnias. P1220247

Así lo expresó Paul Pérez, de la etnia Awajun ubicada en  la zona del Datem del Marañón, quien labora actualmente en Diresa a fin de articular esfuerzos entre los conocimientos occidentales y los ancestrales de las comunidades indígenas.
“Nosotros vivimos en nuestra propia cosmovisión, pero sí necesitamos del apoyo del Estado a través de la inversión. Queremos articular esfuerzos entre los conocimientos occidentales y los ancestrales de nuestras comunidades indígenas para atender a las etnias.
Preocupa mucho mis hermanos Candoshi que están por la zona del Pastaza, siempre con la amenaza de la Hepatitis B, ahora el Sida está afectando varias comunidades indígenas y debemos doblar esfuerzos para impedir que entre totalmente. Esa enfermedad no tiene cura y si se le deja suelta va acabar con toda la humanidad. Hace 10 años que existe un plan de salud para las comunidades que no se pone en vigencia.
Nos preocupa y por eso queremos poner en conocimiento de todas las autoridades de salud en la región para impedir que eso siga avanzando con mayor capacitación y  sensibilización. Sino nos  unimos vamos a exterminarnos. Antes éramos 68 etnias y ahora solo 43 por eso se deben articular todos los conocimientos para salir adelante”, mencionó Pérez.