Haciendo referencia al título de nuestro editorial, es como decir que la basura también tiene que empacarse lo más salubre posible. Y esto no es una novedad lo que sucede es que falta que todos pongamos interés en el tema, porque tampoco vamos a estar esperando que las autoridades entren a nuestras casas a decirnos cómo debemos limpiar nuestros interiores.

Es una forma de encarar que como ciudadanos tenemos obligaciones como juntar adecuadamente la basura, empacar y sacar a la hora designada por la municipalidad del distrito al cual pertenezcamos. También como personas, como parte de un grupo familiar tenemos responsabilidades, siendo una de ellas mantener la limpieza dentro de nuestras viviendas y en el frontis, llámese la vereda y por qué no?, también el patio delantero, si tenemos, y de ser posible acondicionar un jardincito.

Como decíamos esto del empacar la basura está tan difundida que hace mucho nos hablaron de seleccionarla, como poner en solo envase lo que son papeles, en otro vidrio, en otro recipiente poner plásticos, y por otro lado los desperdicios de la cocina, vale decir los residuos orgánicos, los que se descomponen naturalmente más rápido, los restos de frutas, de verduras, es decir, todos los deshechos que se degradan rápido como los restos de comidas. Este tipo último de basura creemos que deben ir en bolsas plásticas por el jugo que generan. Lo demás en otro tipo de recibiente, incluso retornable.

En realidad en muchas naciones del mundo, la industria de la basura está contribuyendo a mejorar nuestra calidad de vida, a enfermarnos menos e incluso a colaborar en el cuidado del medio ambiente. Esto de la transformación de la basura desde los generadores y recolectores primarios que somos nosotros desde nuestras casas, es toda una industria donde participan varios actores u operadores.

Y siempre estamos cayendo en la cuenta de que necesitamos mayor interés en lo que a todos nos beneficia, al margen de que si tal o cual dirigente de mi pueblo joven no me cae bien, o que no me simpatiza tal o cual autoridad, o porque pensamos que no es nuestro problema, sino, de quienes nos gobiernan, y sí que nos equivocamos. Lo que sucede es que en una temporada nos han hecho creer que todo lo tienen que hacer por nosotros porque pagamos un derecho o un arbitrio que resulta totalmente insuficiente para solucionar el problema, en este caso de la limpieza.

Hemos tenido la oportunidad de estar en lugares donde no se necesita tener mucho dinero para mostrar limpieza, es que ser limpios desde el hogar es un tema educativo, hasta de creatividad para tener los materiales que nos ayuden en esta tarea. Claro, sería fabuloso si nuestras autoridades apostarían por campañas educativas intensas que logren cambio de actitudes como la forma de empacar nuestra basura, la limpieza en el hogar, y otros.