A pocos días de finalizar este mes, el director de trabajo ha anunciado a través de este diario, el incremento de la remuneración mínima que se elevará, a partir del 1 de junio, a 750 nuevos soles, en cumplimiento del D.S 007-2012 publicado el 17 de mayo en el diario oficial El Peruano.

Obreros así como empleados serán los beneficiados, los primeros recibirán el incremento proporcional semanalmente y los segundos a fin de mes, lo que, según opina el alto funcionario, generará cierta preocupación en los pequeños empresarios, más no así en la mediana y gran empresa.

Este aumento, se piensa, va a dar un respiro a la masa trabajadora como un aliciente, una motivación para desempeñarse mejor en su labor diaria. ¿Pero en tanto y en cuanto eso será realidad?

 

Tengamos en cuenta que la canasta familiar se ha incrementado, los precios ya no son los mismos en los productos de primera necesidad, aún más en esta ciudad, los pasajes de igual manera. Si estamos pensando en que este aumento traerá tranquilidad y contento al obrero y al empleado, creemos que se está exagerando la nota. La margarita no está para tafetanes. Algunos soles más solo harán que los gastos mensuales, al menos, queden tas con tas.

Los empresarios quedan avisados que desde el primer día de junio rige el aumento y que en cualquier momento, a partir de julio, los inspectores del ministerio de trabajo pasarán a constatar si es que se está cumpliendo con lo ordenado por el Estado, porque de no hacerlo, sufrirán las penalidades que contempla la ley.