Desde antes de 2003, he venido proponiendo  mediante artículos periodísticos la necesidad de tener no sólo una planta de tratamiento de aguas servidas con un buen  alcantarillado, sino, varias plantas, por decir en Maynas, podríamos tener hasta cuatro, cada una en un distrito y con varios productos. Cuando regresé de Kerville, en Texas, Estados Unidos de Norteamérica, estaba más convencido que nunca de hacer estas obras de manera integral, por mi pequeña experiencia de haber sido voluntario en  una planta de tratamiento de esta ciudad de sólo 200,000 habitantes. Creo, que de esta obra que se está llevando a cabo de manera desordenada y sin la debida consulta popular de los estudios respectivos, como manda la ley, podemos concluir sin más detalles, que no hay mal que por bien no venga. Es decir para la próxima obra que se programe para un alcantarillado para las lluvias, debemos empezar por consultar con la población en audiencia pública, no sólo el estudio de inversión, sino que debe obligatoriamente realizarse el estudio de impacto ambiental, lo cual daría trabajo en esta fase a docenas de jóvenes que están estudiando, a egresados que andan por ahí sin chamba, a independientes y, por supuesto dirigidos por los que tienen experiencia en el asunto, ya sea de la UNAP o del IIAP o en todo caso a profesionales independientes de calidad.

Pero no sólo para esta obra es que debemos cumplir la ley de EIA y de consulta popular, en la que podemos generar trabajo para miles de jóvenes, sino en todas las obras de construcción públicas y privadas, en carreteras, en pistas y en los mercados que se están queriendo construir, como el del Modelo, que estoy seguro no tiene una evaluación de impacto ambiental actualizada. Sin este requisito no se debe dar pase a las obras ya sean estas públicas o privadas. Es decir, con una licencia ambiental bien certificada por el MINAM y otras dependencias que correspondan. Y lo más importante, dar a conocer este estudio a las poblaciones en diferentes audiencias públicas. No se preocupen, como dijimos, siempre va a quedar algo para el aljovin. En construcciones privadas, por ejemplo, aprendamos de las compañías petroleras que presentan sus estudios de impacto ambiental en audiencias públicas, se están instalando cualquier cantidad de grifos sin ningún eia. Y, si tienen no lo dan a conocer a los pobladores ni cercanos menos lejanos de estas infraestructuras, convirtiéndose  en bombas de tiempo. Y, a los que están instalados se les debe pedir un PAMA.

Como decíamos en el tiempo del ex presidente Fujimori, la yuca ya está adentro, hay que mover nomás para ver qué cosas positivas conseguimos. Y, aquí, en esta mega obra, se puede ya ir muestreando los suelos de la mayor parte de Iquitos, porque el trabajo de rotura para obtener la muestra ya está hecho, no solo de los suelos, sino identificar las aguas del subsuelo y de los humedales que están protegidos por normas internacionales.  Este trabajo podrían darlo a los jóvenes estudiantes de las carreras de ingeniería civil, de ingeniería ambiental y a otras carreras más de nuestras universidades y tecnológicos, pero ahora, ya, ya. Cuanto trabajo generaríamos. Contratar a educadores y verdaderos comunicadores sociales para que hagan las consultas populares  del caso sobre lo que se está haciendo y sobre lo que se va a hacer. Aquí se puede generar miles de puestos de trabajo. ¿En este proyecto hay dinero para eso? Yo creo que sí, quitemos algo a los constructores.  Y con estos estudios hacer un verdadero programa de difusión y no esas chambonadas o mentiras que presentan como publicidad. Con los resultados de estos muestreos, generar mapas de nuestros suelos y aguas que corren por debajo de ellas. Entregar a las autoridades regionales y locales con un plan de construcción de pistas para que los programen en sus presupuestos de los próximos años. Aunque sea a partir del 2013, pero construcciones bien hechas, duraderas, y con determinación de soporte que puedan tener e instalar equipos para determinar el peso que deben  transportar los camiones y trailers y otros vehículos. Es más,  con esta información los encargados del transporte terrestre ya sea del gorel como de las municipalidades, van a poder regular el ingreso  de vehículos, en cuanto al peso,  en Iquitos,  previo estudio de impacto ambiental.

Como dice el titulo de la nota, no hay mal que por bien no venga, o como nos hacía ver, don Alberto, la yuca, sólo  hay que mover y ahora, ahorita como decía mi compadre Manuel Mibeco,  podemos empezar a planificar nuestras nuevas y buenas pistas, con los estudios de suelo que se hagan a partir de ahora, ya, ya,  pero en serio, pues, con profesionales de buena calidad que existen en la región en cantidad, y no estén importando  profesionales y técnicos de otras regiones, especialmente norteñas. Y, que las autoridades principales, como del gorel, o de las alcaldías  se reúnan y por única vez piensen en el bien que pueden hacer si dejan de pelear. De lo contrario, como proponía en mi revista la ishanga, vayan a Holanda, júntense en un local de ambiente, tomen una botella de vino argentino en una cena con un par de velas rosadas y tulipanes y reconcilien  y hagan las paces al estilo de los rusos, con un ósculo ardiente, en cualquier parte del rostro. En serio aún podemos aprovechar de lo malo lo bueno. En estos instantes programen y hagan estos estudios para buenas pistas. El pueblo se los agradecerá eternamente. Van a generar trabajo a miles de desocupados.  No olviden que el dinero es de mujeres, varones y niños de Loreto. Es más, si hacen estas obras de acuerdo a este consejo y a esta humilde propuesta, se puede replicar en las otras provincias como un buen ejemplo y allí sí creeremos que hay voluntad para hacer el desarrollo de los pueblos amazónicos con responsabilidad social, económica y ambiental (libro de L. Cornejo S.), es decir el desarrollo sostenible del que tanto se grita en las conferencias ambientalistas.