El Sida no es un problema de homosexuales, es un problema de salud pública mundial.

La pandemia ha cobrado más de 25 millones de víctimas en todo el mundo. No hay rincón de la tierra donde no se encuentre el VIH y donde no haya hecho estragos.

Ayer, en nuestra ciudad, se conmemoró el Día Mundial de la Lucha contra el Sida con conferencias, charlas y orientaciones con la finalidad de hacer conocer a los jóvenes, especialmente, los riesgos que conlleva la promiscuidad y la mala práctica del sexo, donde es fácil contraer la enfermedad.

Al ser una pandemia, la más grande destructora de vidas en toda la historia de la vida del mundo, todos los estratos gubernamentales están comprometidos en la lucha contra el Sida, con lo que se está consiguiendo una toma de conciencia por parte de los jóvenes que parece ya tienen un compromiso consigo mismo para respetarse y cuidar su salud, asumiendo las condiciones protectoras a fin de no contagiarse. Pero esto no es definitivo.

En declaraciones al noticiario Noticias 19, el médico Víctor Valdivia manifestó que en Iquitos se ha incrementado el número de casos de infectados, especialmente en adolescentes y jóvenes, habiéndose detectado 74 nuevos casos en el hospital apoyo “César Garayar – Iquitos”.

Entre las víctimas del Sida, no sólo están adultos, sino más de medio millón de niños que adquirieron el VIH a través de sus padres.

 

Los medicamentos especiales, llamados retrovirales, para impedir el avance de la enfermedad, hasta ahora son demasiado caros para ser adquiridos por la mayoría de los enfermos, quienes tienen que esperar la buena voluntad de instituciones caritativas para sus donaciones.

Queda la esperanza de que en un plazo no lejano, la industria farmacéutica abra todas las posibilidades para poner al mercado la medicina esperada que cure este flagelo de la humanidad.