– Señaló Jorge López, experto en desarrollo portuario
– Empezó diálogo señalando que la palabra Hidrovía no existe en el diccionarioIMG_1082

«El término Hidrovía no existe en el diccionario, le dan ese nombre al sistema hidrofluvial de la Amazonía. De lo que se trata es de una administradora de vías de comunicación fluvial, que ya existe en Misisipi EE.UU. En Sud América está en Argentina con el río  La Plata y el  río Paraná en Uruguay. Son quienes se dedican al mantenimiento fluvial, por lo tanto cobran un peaje para dar ese mantenimiento en las cuencas», opinó López.
Agregó que en esos países las llamadas hidrovías existían porque contaban con una topografía propicia.
«En la Amazonía peruana, más en nuestra selva baja, no existe esta posibilidad en cuanto acá no se puede dragar los ríos para facilitar la navegación porque la selva baja en Loreto es un regadero, todo es plano y no hay cuencas que tengan causes encajonados. Si se dragan, la medicina podría ser peor que la enfermedad porque provocarían más erosión, sequía, meandros. Sería algo adverso.
Acá el concesionario elegido cobrará peaje y pagarán todas las embarcaciones, desde un peque-peque que lleva 3 toneladas hasta el buque «Yacutasi». El sistema no lo va a soportar, no lo va a resistir porque si de algo necesitamos acá es un mayor caudal. Los ríos cada vez más pierden su caudal por evaporación lo que ya está demostrado científicamente.
Las autoridades administradoras de la hidrovía no podrán sostenerse en el tiempo. Creen que es algo espectacular, que sacarán agua de los ríos con el dragado y cómo lo harán si cada vez más se achica el caudal. Las hidrovías ya nacieron cuando Dios hizo la tierra, ahora el MTC, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Proinversión. Transporte Acuático quieren impulsar un proyecto millonario que no resultará, los estudios de navegación y los impactos ambientales así lo demuestran», concluyó Jorge López.