• Tuvo que ser llevado de emergencia al Hospital Regional de Loreto

Está vivo de milagro. Un joven de 21 años se salvó de morir desangrado luego que una turba de delincuentes le atacara con un arma blanca cuando salía de libar licor del bar Osiris.

El lamentable hecho ocurrió ayer cerca de las tres de la madrugada en los cruces de la calle Amazonas con Abancay en el distrito de Punchana.

Según la víctima, él y un grupo de cinco amigos estuvieron divirtiéndose en este antro, cuando ya habían terminado de hacer sus cosas, salieron en grupo para ir caminando cada uno a sus casas.

Es ahí que cuando están a media cuadra del bar, tres motocarros les cierran el pase, bajan un poco más de 15 sujetos y empiezan a provocar una pelea.

Uno de ellos se ensañó contra Nick Harol Fatama Panduro a quien tras un enfrentamiento cuerpo a cuerpo le cortaron la oreja izquierda y le dejaron un orificio en la parte trasera del cráneo. El sujeto que lo atacó hizo uso de una ganzúa (herramienta “T”). El joven cayó al suelo en un charco de sangre, los sujetos aprovecharon esto y le robaron su equipo celular, billetera y hasta sus zapatillas.

Los hampones tras cometer el delito se dieron a la fuga por rumbo desconocido.

Minutos después Harol fue llevado de emergencia al Hospital Regional de Loreto, donde fue atendido por los médicos de turno que le diagnosticaron herida cortante y punzo penetrante por arma blanca. La oreja del joven tuvo que ser suturada con once puntos.

Entre tanto, Raquel Panduro, madre del joven, dijo que su hijo fue víctima de estos sujetos por estar en lugares donde abunda la delincuencia, ” él mismo tiene la culpa que esté así, nadie le dijo que se vaya a ese bar de mala muerte, no sabe hacer caso, pero madre es madre y tuve que estar con él toda la madrugada, luego de enterarme del hech “, sostuvo la progenitora.

 (C. Ampuero)