-Está afectando la salud de los ciudadanos.

-El límite superior deseable de ruido es de 70 decibeles.

La contaminación sonora es uno de los temas de mucha preocupación en Iquitos, y se agrava mientras la ciudad crece. Los actuales altos niveles de ruido en la población provocada principalmente por el tránsito vehicular oscilan entre los 80, 90 y 115 decibeles. ¡Increíble!

Desde su sillón de regidora, Efrocina Gonzales, intentará lograr que se respete los niveles de ruido permitidos por Ley.

Desde su sillón de regidora, Efrocina Gonzales, intentará lograr que se respete los niveles de ruido permitidos por Ley.

Se podría afirmar que somos sino la única, por lo menos una de las ciudades más ruidosas de Latinoamérica. Vaya galardón que podría opacar otras virtudes que tenemos a favor de nuestra oferta como destino turístico. Impensable con este panorama sonoro establecer un “city tour” en Iquitos.

Estos índices de sonido son peligrosos para la salud, ilegales bajo el Código del Tránsito y afecta gravemente el rendimiento de los niños para el estudio. La Organización Mundial de la Salud, en su lista de criterios, considera esos números de decibeles como “incomodidad auditiva”, y si se realiza la mayor parte del día supera la categoría de  “daño auditivo despreciable”.

El límite superior deseable de ruido es de 70 decibeles, y eso no se está dando, puesto que el tránsito vehicular en los últimos años ha crecido monstruosamente sin respetar el Código del Tránsito, sobre todo en lo referido a utilizar el dispositivo del silenciador. Las motos y los motocarristas son los principales infractores.

Las zonas residenciales, escolares o de hospitales deberían estar en 50 decibeles (40 en la noche), sin embargo, el ruido llega desde los 80 a 120 decibeles. Las vías 9 de diciembre con Próspero, y con Alfonso Ugarte están totalmente contaminadas con ruido, y son claros ejemplos de la problemática.

El mito de quitar el silenciador del motocarro para acelerar la velocidad es totalmente falso. Dentro de esto, también se incluye las fiestas en casas y locales públicos con altísimo volumen que inquieta a los vecinos y transeúntes.

Efrocina Gonzales Dávila, regidora municipal y presidenta del Comité contra el Ruido, mostró su incomodidad respecto a la ausente intervención municipal para medir el ruido de la ciudad. “En este mes de enero, creo que no hay disculpas para que los funcionarios y funcionarias de Maynas de las gerencias respectivas de tránsito, salud ambiental, comercialización, servicios municipales, estén alertas en el tema del ruido, pero se ve que no están haciendo mucho al respecto”, aseveró Gonzales.

Agregó que mañana en “la sesión de consejo voy a volver a tocar el tema, sino simplemente se hará las denuncias pertinentes. El Ministerio Público no hace nada; ¿Dónde está la fiscalía en materia ambiental? ¿Dónde está Indecopi? Se supone que Indecopi tiene que ver el mejor servicio que se presta, y no se presta un buen servicio con vehículos ruidosos o están en malas condiciones. En realidad me preocupa demasiado”. (PM/DL)