ççEl respaldo de las bancadas de Peruanos por el Cambio, de Alianza por el Progreso, Nuevo Perú y Frente Amplio del Congreso de la República hacia el Fiscal de Nación, Pablo Sánchez, suena dramático y grafica la situación de poder político de gobierno en la que estamos sometidos.
Y es que tenemos que reconocer que la mayoría parlamentaria de Fuerza Popular en el Congreso de la República no tiene límites y esto se veía venir desde el primer momento en que conocieron los resultados de las elecciones presidenciales y cuando se esbozó la conformación del Parlamento.
Claro que jurídicamente no procede ni se han dado las condiciones para disolver el Congreso como lo hizo Alberto Fujimori siendo presidente de la República y que fue el inicio de un gobierno con ribetes y acentuaciones dictatoriales. Y por supuesto que lo aplaudimos la mayoría de peruanos porque estábamos hastiados de un Parlamento inútil.
La figura no ha cambiado mucho tras nuevos personajes y casi eternos personajes en los escaños donde las leyes, como las que se auto otorgan beneficios económicos y de jubilaciones frente a la impotencia de millones de peruanos, no ha cambiado.
Sin embargo, el actual Congreso en la que todos se unirían cuando de sus intereses propios (personalizados) se trata, tiene otras particularidades que hacen que el gobierno central se muestre vulnerable a cómo van minando y escarbando acciones que podrían conducir a la vacancia presidencial, pero no sería el real objetivo, sino otro y otros subalternos a los intereses nacionales.
Uno de ellos sería el trillado tema del indulto del ex presidente Fujimori, pero lo que más viene avivando las diferencias es en torno a las investigaciones de asuntos de corrupción, lavado de activos y crimen organizado, que nos está llevando a un escenario impredecible y peligroso para el país, ya el Fiscal de la Nación habló de las amenazas de muerte y recordemos que un fiscal brasilero encontró la muerte mientras se desplazaba en una avioneta, y era uno de los magistrados que llevaba gran parte de la investigación de Odebrecht en su país.
A todo esto se suma las versiones que vincularían al actual mandatario de la Nación en el tema de la corrupción de Odebrecht, que como es sabido el señor Kuczynski siempre estuvo en altos cargos técnicos ministeriales, asesorando y otros por su alta calificación profesional y reconocida capacidad hasta en entidades mundiales.
Si bien negó las afirmaciones, la investigación continúa como para todos. Y como dijo el Fiscal de la Nación que en estos temas nadie tiene corona, lo que el pueblo peruano seguro desea es que se conozca todo. La verdad nos hará libres y tal vez sea el inicio del fin de una clase política dudosa y sin visión real de lo que al Perú le urge.