En todo el territorio regional se hace necesario impulsar la gestión forestal pensada desde la conservación de los bosques y del medio ambiente. Analizar qué es lo más conveniente para las familias bosquesinas organizadas a través de federaciones indígenas como ocurrió recientemente con las comunidades fronterizas del río Putumayo y del Bajo Putumayo, Feconafropu y Fecoibap, respectivamente.

Estas federaciones firmaron dos convenios marco de cooperación interinstitucional con el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre. Esto es positivo más aún teniendo en cuenta que tienen el objetivo de contribuir al mejoramiento de la calidad técnica de los recursos humanos y de la gestión forestal en beneficio de sus comunidades afiliadas.

Se entienden que todas las comunidades que forman parte de estas federaciones ya cuentan con título de propiedad de sus territorios, de no ser así, tendrían que preocuparse por ello, paralelo a firmas de convenios como las que nos ocupa en esta oportunidad porque son importantes, ya que podrá ir acercando a proyectos de negocios como los servicios ambientales que están siendo más aceptados en el mundo, en vez de la venta de madera.

Incluso proyectos de negocios como el turístico de aventura, el turismo vivencial, turismo de investigación, y cuantos más tipos de hacer turismo se podrían implementar, es cuestión de saber bien lo que se tiene, cómo mejorarlo y agenciarse de información sobre los potenciales clientes. Hay miles de personas que en sus vacaciones necesitan visitar lugares exóticos para desconectarse del mundo alborotado en el que viven y qué mejor que ofrecerles lugares donde puedan cumplir esos deseos.

Si bien tenemos que aprovechar de modo sostenible los recursos forestales y de fauna silvestre, esto se tendría que reducir a tan solo cubrir las necesidades de las comunidades, porque así como va la tendencia en el mundo, se valora más cuanto más intactos los tenemos, al mismo tiempo que se convierte en un producto para mostrarlo y disfrutarlo. Obviamente que el valor agregado en infraestructura es importante, el mismo que puede ser aprovechando los recursos materiales que nos brinda la naturaleza. Es cuestión de creatividad, que nuestra gente tiene de sobra. Lo que falta es motivarlo e impulsarlo.

En cuanto al convenio firmado, sí es importante que se fortalezcan las capacidades respecto a la política forestal dictada por la Autoridad Nacional Forestal, pero así como en este tipo de negocio y en los del tipo turístico, es fundamental las capacitaciones en cuanto a finanzas y todo lo relacionado a los negocios en este mundo globalizado. Eso ayudará a comprender el mundo en que nos movemos y darle el valor real a lo que tenemos. Las federaciones indígenas tienen el deber de generar estos conocimientos entre sus afiliados.