La creciente de los ríos va a causar nuevas inundaciones en las agrupaciones de viviendas ubicadas en zonas a donde el agua llega. Nuevamente los llamados asentamientos humanos volverán a hacer noticia por casos de ahogamiento de niños, por falta de puentes para salir a terreno sólido, por clamar ayuda porque las víboras se meten a sus inundadas casas buscando calor y por supuesto por incontables brotes de malaria, dengue y leptospira.

Fumigar antes que llegue el agua porque las lluvias son de todos los días es lo más aconsejable, siempre y cuando los fumigadores no se lleven cosas de la casa, por lo que se está recomendando que un miembro de la familia debe acompañar al personal de la empresa que presta este servicio, a fin de que sus  manos no se deslicen por sitios donde están celulares, relojes o dinero.

Es por eso que muchas personas se niegan a abrir sus domicilios porque temen ser víctimas de un robo. Una actitud si bien comprensible, pero no recomendable, ya que una vivienda sin fumigar puede ser un peligro, porque al no ser abatidos las larvas ni los insectos transmisores de las  enfermedades que aparecen en época de lluvia y creciente de los ríos, son fuente de producción de más agentes transmisores.

Hace algunos días, alertamos a la población sobre este mismo tema, pero tenemos que seguir insistiendo dada su importancia para la salud de la población.

Las enfermedades que producen más víctimas son la malaria y el dengue y es a ellas que las autoridades de salud más deben atacar, utilizando todos los medios de prevención y erradicación. La salud de la gente está primera.

Por eso, todos los sectores deben ser visitados por las brigadas de fumigación y que tengan acceso a todas las viviendas, repetimos acompañados por un miembro de la familia para evitar actitudes indebidas de irresponsables que avergüenzan a sus compañeros de trabajo.