Por: Luís Roldán Ríos Córdova

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Desde hace mucho tiempo se viene realizando en todos los niveles y en todas las Instituciones Educativas, la Escuela de Padres, ésta se lleva a cabo con todas sus limitaciones machistas que hacen que al final se convierta en Escuela de Madres y dentro de esto, peor aún, deriva sólo en una  Escuela de Madres Preocupadas, a donde asisten las cuatro mismas madres de siempre, las madres a quienes poco tenemos que enseñarles en cuanto a la buena conducción de los hijos.  En apoyo de esta buena intención y labor de los docentes de las instituciones públicas y privadas, propongo que esta noble tarea del magisterio lo hagamos a través de una Escuela de Padres con Alumnos de Cuarto y Quinto Grado de Secundaria, directamente, y no con los padres de ellos como se viene haciendo hasta ahora, es decir un proyecto o plan de trabajo bien definido,  con  presupuesto propio desde el Gobierno Regional que fortalezca y asegure el éxito de lo que se quiere lograr.

CINCO RAZONES SACADAS DE LA EXPERIENCIA EN ESTA TAREA:

1.- Repetitivos y aburridos temas para los padres.

Los padres o madres de familia vienen recibiendo obligatorias reuniones de Escuela de Padres desde el nivel Inicial, durante la primaria y toda la secundaria, terminando por considerarlo aburrido, o porque simplemente piensan que vamos a decir más de lo mismo. Tal vez tengan razón.

2.- Escasa asistencia de padres.

Lo primero conlleva al ausentismo y casi todas las  instituciones educativas  públicas carecen de mecanismos adecuados para presionar a los padres a asistir a estas reuniones.

3.- Resistencia de los padres a adoptar nuevos modelos de crianza y educación.

Los padres de familia que tienen hijos de cuarto o quinto de secundaria son padres que bien o mal ya han formado a sus hijos  a su manera, probablemente a esa edad como padres sea poca la disposición para el cambio en la conducción y manejo de los hijos.

4.-  Mayor disponibilidad tienen los jóvenes como futuros padres para adoptar modelos de crianza y educación.

Los alumnos y alumnas de cuarto y quinto de secundaria son los que tarde o temprano van a empezar a educar hijos. Qué mejor oportunidad de tenerlos en las aulas y a una oportuna edad para asimilar orientación profesional adecuada para el manejo exitoso de su vida en pareja y la crianza de sus hijos.

5.-  Con padres preparados para educar hijos tendremos mejores estudiantes y mejores hijos.

No existe escuela que enseñe a los jóvenes a ser padres o madres de manera exclusiva,  lo que para mí es una de las causas de tener adolescentes problemáticos en el hogar y en las aulas y con poco o ningún interés en los estudios.

No sólo se trata de enseñar a los futuros padres cómo vestirlos o cómo alimentar a sus hijos, se trata fundamentalmente de enseñarlos a formar hijos triunfadores, que sean respetuosos pero no tímidos, que sean  rebeldes pero no problemáticos, críticos sin dejar de ser tolerantes.

La experiencia vivida como Coordinador General de Tutoría en el Colegio CNI durante cuatro años consecutivos, me da algo de autoridad moral para dar esta sugerencia a las instituciones educativas que quieran tomarla en cuenta. No estamos afirmando que ésta es la milagrosa solución, estamos apostando por una alternativa para tener mejores hijos en la casa y mejores estudiantes en las aulas preparando  a los futuros padres y madres antes de que asuman esta importantísima tarea de formar y educar hijos para el éxito en el ámbito personal y social.

Se trata de no seguir enseñando a los padres de familia de nuestras instituciones educativas cómo conducir a sus hijos después que ya los condujeron equivocadamente, muchas veces siguiendo la tradición o moldes heredados de crianza y educación desatinadas y no acorde a las oportunidades y amenazas de la modernidad.