Escribe Ing. César Calderón Vela

             Reg. CIP 32486

 

Existe ya una fuerte corriente ecológica internacional en los países industrializados que están prohibiendo la utilización de sacos y ataduras de polipropileno (plásticos), por ser impropios para el embalaje de alimentos, porque según investigaciones, los sacos sintéticos (plásticos) son considerados cancerígenos, los mismos que expuesto a temperaturas elevadas liberan sustancias que contaminan a los alimentos embalados en ellos, y éstos esperan más de diez años para ser degradados por la propia naturaleza.

El cultivo de yute surge como una gran alternativa; actualmente la demanda es enorme a nivel del mercado nacional e internacional, por eso los campesinos loretanos tienen en este cultivo una real alternativa para mejorar sus ingresos económicos.

En esta edición doy a conocer una ayuda memoria de este importante cultivo, experiencia dada durante el ejercicio como profesional al haber ocupado el cargo de residente de la Empresa Industrial Sacos Peruanos S.A.  en nuestra ciudad de Iquitos.

El Yute (Urena lobata) es una planta de la familia Malváceas, que crece en zonas tropicales (clima cálido-húmedo) y en esto Loreto se encuentra privilegiada por su Amazonía, sus restingas, tipishcas (meandros del río convirtiéndose en lagos) que al mermar el caudal dejan grandes áreas de suelo agrícola, con textura franco arcilloso, suelo aluvial rico en nutrientes para el yute, que dejan nuestros ríos al  sedimentar las partículas, y esto favorece mucho para sembrar este cultivo en nuestra región, y sus provincias que la conforman, Esta planta es herbácea crece hasta una altura de 3-4 metros de altura, la parte de donde realmente se saca la fibra de yute, es de los vasos de floema situados bajo el tallo principal. Requiere de abundante agua durante su fase de crecimiento, donde las precipitaciones oscilen entre 2,000 mm a 4,000 mm, así como a una temperatura media de 26.5° C, durante todo el año.

HOLDRIGGE considera este rango a la zona de Loreto incluyendo sus provincias. Tiene un período vegetativo de 180 días con la característica de ser excepcionalmente rústica y se adapta muy bien a los suelos pobres. Se siembra directamente con ayuda del tacarpo, dejando espacios de 15 centímetros entre semilla y semilla. En 2 o 3 días éstas germinan y en el período de 3 o 4 meses la planta florece, y cuando maduran los frutos, se procede a cortar los tallos a la altura del suelo, durante todos estos meses se deshierba la planta unas dos o tres veces, al realizarse el corte viene la fase del “enriado” que consiste en sumergir rollos de plantas en pequeñas cochas y/o quebradas con ligera circulación entre 12 a 20 días, posteriormente se lava para separar la corteza con la fibra, luego es secada bajo el sol en cordeles, y una vez secado se preparan fardos de 50 a 60 kilos. Para producir no necesita más de seis (6) meses.

El rendimiento promedio de la Urena lobata es de 1,650 kilos de fibra/Há.; pudiéndose lograr hasta 2,500 Kg/Há, con una buena conducción del cultivo, su costo de producción en dólares americanos por hectárea es de US $.363/Ha x (S/.3.40); y en moneda nacional da un costo por hectárea de S/.1,234.00 nuevos soles. La rentabilidad estimada con un precio de venta de US $0.43/Kg.; es de 1.3, obteniéndose una utilidad económica mayor al 30%, considerándose estos índices al entrar en funcionamiento una Planta Industrial Textil de fibra de Yute en la ciudad de Iquitos.

El renacimiento del yute no es actual, pues el Banco Agrario Sucursal de Iquitos, donde ejercí el cargo de “perito de crédito”, con este cultivo se llenaban los almacenes, al mismo tiempo se otorgaban créditos a los agricultores que llegaban a un promedio de casi 1000 beneficiarios con una área aviada mínima de 2  hectáreas por agricultor, la producción por campaña llegaba a alcanzar un promedio de  4,000 Toneladas solamente en Iquitos, sin contar con las Agencias de Requena, Contamana, Nauta, Caballo Cocha y Santa Clotilde (Río Napo), En junio de 1992 su producción en Loreto, baja a niveles críticos a consecuencia del Decreto Ley N° 25478 que declararía en  “disolución y liquidación” del Banco Agrario propuesta del Ejecutivo en el gobierno de Alberto Fujimori.

Al fenecer el Banco Agrario, inmediatamente apareció en el mercado la “Cooperativa de Producción Sacos Peruanos”, cuya actividad económica era preparación de tejidos de fibra textil a base de yute, posteriormente en 1996 los cooperativistas vende sus acciones transfiriendo también la deuda de los trabajadores por seguro al IPSS, Fonavi y otros a los accionistas, y se transforma en “Industrial Sacos Peruanos S.A.”, hasta 1977 en que los cooperativistas realizan una acción de amparo al Poder Judicial al no ser cancelados sus deudas y sus años de servicio, y en el primer fallo declaran nulo la transformación, esto hace que la empresa ya no sea confiable ante las entidades financieras y los Bancos ya no pueden financiar sus deudas, por lo tanto los accionistas retiran sus acciones y es INDECOPI quien declara insolvente a “Industrial Sacos Peruanos S.A.  en julio de 1999.

Hoy en día, esta maquinaria que tenía una capacidad de 500 Toneladas mensuales se encuentra inoperativa y está ubicada en la carretera central Km 2.8 en el distrito de Ate (Lima). Ante esta necesidad me dirigí a la Dirección Regional de Agricultura y visite la Oficina de la Dirección de Promoción Agraria, entrevistándome con el Ing. Mario Ríos Vásquez, y el propósito era de concientizar e interrelacionar conocimientos y potencialidades que tiene este cultivo de yute en nuestra región Loreto,  por lo que puedo afirmar que ya se vienen dando las pautas para el inicio de este cultivo a través del Memorándum N° 012 – 2017 del 19 de enero, en la que la Directora Regional de Agricultura, Ing. Aldi Alida Guerra Teixeira, solicita a los Jefes de las respectivas Agencias Agrarias un reporte de las áreas de cultivo de yute en sus respectivas jurisdicciones.  Pues esperamos la decisión del gobierno regional, de las empresas privadas, ONG que actúan en Iquitos, y el Comité de Productores de Yute que se encuentra desactivado, para decidir la instalación de una planta industrial textil de fibra de yute en Iquitos.

Es un cultivo de gran impacto social para el grueso de nuestra población rural, ayudaría a reducir la pobreza promoviendo el trabajo de las personas en los centros poblados rurales, es productivo y proporciona un ingreso digno, además da seguridad en el trabajo y protección familiar para aquellos en situación de pobreza, es el recurso más productivo y valioso que podría estar más a la mano de nuestros agricultores y con ello la generación de empleo garantizando  el acceso equitativo y oportunidades de trabajo para todos.