Hoy todo gira en torno al día de los Santos o de los Difuntos, y otros días más que se celebran, como que una lluvia de festividades nos cayera en estos días y una especie de confusión invade nuestro espíritu, porque mientras unos se acuerdan del ser querido que ya se fue de la tierra, otros esperan la fecha para festejar emulando a los demonios del más allá, con disfraces desde divertidos hasta escalofriantes.

¿Quién entiende al ser humano? quizás diga alguien que ha pasado a la otra dimensión y observe tanto alboroto por una fecha que cada cual la celebra conforme a sus emociones. Y es que mientras jóvenes con vinchas con cuernos y otras con gorros de brujas se paseaban en moto por la ciudad, otra masa humana, quizás las madres y los padres seguían fielmente una procesión en busca de milagros pensando en ellos. Toda una diferencia del cómo entender una y otra fecha festiva.

Hasta en los cementerios las formas han cambiado y todo parece festivo, recordar al ser querido con música, con bebidas, con cantos, con colorido, con algunas lágrimas de lo más profundo del ser, pero prima el movimiento eufórico de no aceptar que es un hecho muy triste pensar en el ser querido que se fue. Así estos días estarán matizados, nomás elevemos plegarias para que ninguna desgracia enlute hogares en esta fecha variopinta. Felíz día de los Santos, de las Brujas y de la canción Criolla de la costa y de la nuestra con sello Amazónico.