O el día que me demuestras que me amas
(¿El amor se demuestra o se vive?)

Por: Psic. Alejandro Vélez Arana *

Cuando una pareja le dice a la otra, demuéstrame que me amas, quizás lo que está pidiendo son «pruebas de que él o ella está enamorado(a)». De tal manera que se convierte  en una pesquisa policial o en una pericia de amor; es decir, «UN AMORÓMETRO». Si acaso existiera este, sería certero decir que una persona ama a la otra porque hay «más indicadores».
Recuerdo hace muchos años en consulta de psicoterapia, cuando conversaba con una madre de familia y le pregunté: ¿De qué forma Ud. manifiesta el amor a su hijo? Ella me respondió: «Bueno, yo le lavo la ropa, le sirvo el desayuno, cuando viene del colegio le doy el almuerzo, le doy la cena, y mencionó otras actividades más que son muy similares.
La miré un rato y luego le dije: «Si Ud. tuviera mejor condición económica y pudiera tener una empleada del hogar, qué implicaría que la empleada se convierte en la mamá y es ahora ella la que le da «amor al hijo». La señora me quedó mirando y me dijo: «No, no es así».
Luego le mencioné, «¿De qué otra forma puede expresarle el amor a su hijo sin que sea solo con conductas manifiestas?». A lo que me respondió, «compartiendo más tiempo con él, salir a jugar con él, ir al cine, compartir situaciones juntos, disfrutar juntos».
Pues, eso es precisamente el amor, compartir momentos juntos, buscar coincidencias, contemplarse mutuamente; eso será un día del amor sin lugar a dudas.
Entonces, amar no necesariamente significa que «tienes que demostrarle que la amas o lo amas» comprándole algo, «haciendo un detalle», «ganando puntos», «conquistándola».
Muchas veces, el compartir una mirada con la pareja, sintonizar y dar unos suspiros juntos es mucho más gratificante que un regalo material. Total, el regalo material también dan los amantes y allí definitivamente no hay amor, solo pasión.
Lo curioso de ello es que, muchos podemos haber sido «entrenados o programados» por nuestros padres para buscar «amor que se demuestra» y, solo tenemos en la cabeza el chip que, si no se «demuestra», entonces no es amor «el ganar puntos para tener pareja o demostrarle que la amas»
¿Será que la sociedad de consumo está tan arraigada en nuestra forma de vida que no se concibe un día del amor sin la necesidad de «no tener que demostrar nada»?

*Analista Transaccional Certificado
Psicoterapeuta,
Especialista en Comportamiento y Desarrollo Organizacional.
Coach Certificado / Consultor