Por: Dr. Hugo Percy Zamora Perea,
médico dermatólogo.    

El cáncer de piel pronto se convertirá en un problema de salud pública en nuestro país, sobre todo en aquellas zonas como Iquitos que por su cercanía a la línea Ecuatorial, su geografía, la idiosincrasia de su gente renuente en temas de prevención, aumentan más los factores de riesgo. En su etiología se presentan factores intrínsecos, es decir lo relacionado con la persona y factores extrínsecos donde resalta las radiaciones ultravioletas (sol). El Sol, la estrella más cercana a la tierra, es esencial para que vivamos, nos da la luz, nos permite sintetizar vitamina D,  es importante para la fotosíntesis , es germicida, fuente de vida, está relacionado con el ritmo circadiano, es decir no es dañino, lo perjudicial son las radiaciones que  la gente toma indebidamente; es decir, la exposición inadecuada, produciendo a través de los años un efecto acumulativo e irreversible en la piel, que se manifiesta en la actualidad en edades medias de la vida con signos de envejecimiento de la piel y la presencia de lesiones precancerosas y cancerosas.
El cáncer de piel anteriormente solamente eran vistos por dermatólogos y cirujanos, en la actualidad cobra mucha importancia en la atención primaria de la salud, donde médicos generales u otros del campo médico adquieren conocimientos para el diagnóstico precoz y tratamiento oportuno de cáncer de piel.
En el cáncer de piel la detección rápida y el tratamiento precoz son primordiales, pues de esta manera es curable en un 100 % con técnicas sencillas, pero en lesiones más avanzadas las terapias dejan de ser  eficaces, dejando secuelas importantes, mala calidad de vida e inversión económica abundante ya sea por parte del Estado o del mismo paciente, perdiéndose horas de trabajo productivos.
La luz ultravioleta se divide en onda corta (UVC), onda media (UVB) Y onda larga (UVA), la radiación ultravioleta es la más importante y la más conocida causa de la aparición de cáncer de piel, principalmente RUV-B y RUV-A, que actúan como carcinógeno completos; además, el aumento de uso de camas solares o gabinetes de bronceado que emiten RUV-A, se han convertido en hábitos o costumbres de tomar esta radiación indebidamente. La estratósfera juega un papel importante en  nuestra protección de las radiaciones, pues sirve de filtro impidiendo que la RUV-C lo atraviese.
Y es debido a la disminución de la capa de ozono que se encuentra en la estratósfera, que las radiaciones producen más daño en nuestra piel cuando nos exponemos en forma inadecuada. La disminución de esta capa ha sido producto por acción del propio hombre que usando sustancias como dióxido de carbono, metano, óxidos de nitrógeno, etc. Ha contribuido con la depleción de la capa de ozono. Cuanto menor sea la concentración de ozono, mayor será la cantidad de RUV que llegue a la superficie de la tierra.
Las lesiones precancerosas ocasionadas por las radiaciones ultravioletas son llamadas queratosis actínicas o solares y que se presentan de diversa forma sobre todo en personas de la cuarta década, en zonas foto expuestas del cuerpo, como brazos, antebrazos, cuello, cara, estas lesiones son confundidas por los pacientes como lesiones banales, que desaparecerán con el tiempo, pero no sucede así, sino, que se pueden convertir en lesiones cancerosas como el carcinoma basocelular que es el más común, el más frecuente, que no hace metástasis y demora años en extenderse, lo sigue el carcinoma espinocelular, que es un poco más agresivo, crecimiento más rápido y hace metástasis, considerándose al melanoma como el cáncer más maligno que se produzca en la piel, que si no se detecta a tiempo y no se hace un correcto tratamiento, lleva a la muerte al paciente.
La mayor incidencia de cáncer de piel se da en personas de piel blanca y escasa capacidad de bronceado (fototipos cutáneos l y ll), es muy frecuente en regiones que tienen más días soleados;, por ejemplo en Australia, que es el país que presenta en el mundo más casos de cáncer de piel. El cáncer de piel es más frecuente en varones y sobre todo en aquellos que trabajan o por otro motivo se exponen en forma indebida al sol, como, agricultores, trabajadores de construcción civil, trabajadores portuarios, aquellas personas que practican deporte al aire libre o acuden a las playas en horas de mayor riesgo, y en  personas que desde temprana edad de su vida se exponen al sol en forma prolongada y en horas de riesgo, llegando a la edad joven o adulta con fotoenvejecimiento o lesiones precancerosas.
El carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular   pertenecen al grupo de los llamados carcinomas cutáneos no melanomas (CCNM), los dos relacionados con la radiación ultravioleta, pero   el tipo de exposición que origina el carcinoma basocelular es distinto del espinocelular. La aparición del carcinoma espinocelular y la queratosis actínica depende de la piel clara, la que no se broncea y de la exposición al sol que se fue acumulando al paso de los años. Las recientes exposiciones son importantes para que aparezcan las queratosis actínicas.
Mientras que la aparición del carcinoma basocelular se le relaciona más con la exposición solar intermitente y la sobreexposición (quemaduras), sobre todo si se da en la niñez y adolescencia. Referente a las lámparas bronceadoras  no hay estudios claros en su influencia en la aparición de cáncer cutáneo no melanoma, pero sí hay datos sugestivos de su influencia en la aparición de melanoma.
En  el Perú no existen datos exactos sobe las neoplasias de piel, pero la Dirección General de Epidemiología dice que el cáncer de piel ocupa el cuarto lugar de frecuencia a nivel nacional, datos que van en aumento no solo  a nivel nacional, sino en todo el mundo; las estadísticas nos hacen ver que la frecuencia de los demás tipos de cáncer ha disminuido o permanece estable , mientras que el cáncer de piel va cada año en aumento, por eso muchos especialistas ya dicen que pronto se convertirá en un problema de salud pública. Nuestras ciudades de la Selva presentan una distribución proporcional superior al promedio nacional.
Es importante la prevención primaria y secundaria, para cumplir con estas atenciones se debe fortalecer nuestra atención primaria de la salud, el personal médico, enfermeras, técnicos y administrativos deben recibir información y entrenamiento para saber detectar a tiempo una neoplasia cutánea, esta educación debe ejercer un efecto multiplicador en nuestra sociedad, cada personas desde las edades tempranas de su vida tiene que conocer  y tiene que saber sobre los cuidados del sol, tarea que los padres deben desempeñar con responsabilidad, siendo ejemplos prácticos en su diario vivir de saber convivir con el sol, para crear una generación responsable en estos temas. Nuestros profesores deben orientar a los niños y jóvenes sobre el cuidado de su piel, estos temas deben formar parte del currículo educativo de nuestros estudiantes en todos los niveles.
Nuestros gobernantes y demás autoridades deben ejercer la salud pública con programas que busquen el compromiso de todos que conformamos esta sociedad, no solo del sector salud, sino Todos para todos, llegando a todos los niveles sociales de nuestra comunidad y que nadie se sienta excluido y facilitando los medios para que el objetivo se cumpla.
Referente a la prevención secundaria, un carcinoma cutáneo no melanoma y un melanoma propiamente dicho diagnosticado precozmente y con una técnica quirúrgica adecuada, se puede extirpar el cáncer con curación en casos de los no melanomas o prolongar la vida en los casos de melanomas.
En Medellín Colombia en el mes de mayo del 2005, se realizó una jornada de prevención y detección de cáncer de piel en mayores  de 18 años, similar a lo que se realizó en Perú en el mes de enero llamado como el Día  del Lunar, en ella se evaluó pacientes previamente convocados con diversos medios de información como megáfonos, afiches, etc., lo realizaron dermatólogos y residentes de dermatología. En el Perú por falta de especialistas en dermatología en las diferentes regiones no se cumple cabalmente con el objetivo de llegar a todos los niveles sociales y muchas veces solo se hace un rápido diagnóstico y se pierde la oportunidad de educar a la gente en relación al cuidado de su piel.
Referente  a la prevención primaria, en estas campañas que deben realizarse asiduamente se tiene que poner más énfasis en la foto educación, entendiéndose  a los conocimientos que debe tener una persona para tener una actitud de cuidado personal y de quienes le rodean en temas del cuidado del sol. La foto protección puede ser física, biológica y química y que de la combinación de ellas debe derivar una protección adecuada según la zona donde se encuentre.
Entre los primeros están la capa de Ozono, las nubes, la polución, la ropa adecuada, los sombreros de ala ancha, los cristales de las ventanas, los parabrisas,  así como las gafas adecuadas para las RUV. En los biológicos se encuentran los mecanismos naturales o los sistemas biológicos de protección que tienen la capacidad por la presencia de sustancias llamadas cromoferos de absorber las radiaciones. En la foto protección química los foto protectores tópicos juegan un papel importante, que se comenzó a usar a principios del siglo XX. Estos deben enseñarse a usarlos puesto que muchas personas lo hacen inadecuadamente, se debe colocarse 15 minutos antes de exponerse al sol en zonas descubiertas del cuerpo, tiene que tener un factor de protección solar mayor de 35, y debe colocarse cada 2 horas en un horario de 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde.
El problema de estos protectores solares es que su costo es muy elevado, que superan el presupuesto y no se cuenta en nuestro sistema integral de salud como medicamento primordial, más aún no figura en el vademécum farmacológico de ninguna farmacia de nuestros hospitales a nivel nacional.
EL tratamiento del cáncer de piel avanzado es un reto terapéutico y muchas veces no hay solución para mitigar dicha evolución, menos para la curación total. Existe un gran porcentaje de pacientes que desconocen los indicios de un cáncer de piel, otros creen que por no presentar sintomatología no es de mucho riesgo y que pronto se sanará, un alto porcentaje opta por la automedicación,  llegando a detectarse su patología tardíamente porque además no existe un buen programa de salud pública de atención primaria, y si existe está fraccionada en programas de enfermedades mediáticas que se centran en resultados de corto plazo, muchas veces por no decir siempre solo estimulados por apetitos políticos.
Existe poca información de los factores de riesgo, no se cuenta con abastecimiento de protectores solares en zonas de bajos recursos que no pueden adquirirlo, mas aún la población es renuente al cambio de estilo de vida que implicaría mejoras en su salud y menos gasto en nuestro sistema de salud. El cambio debe ser de todos y para todos.