Por: Alexci Igor Chong Ríos.
Egresado del Doctorado en Gestión Económica, UNMSM.

 

En esta columna, alcanzo una reflexión de por qué el crecimiento económico en los últimos 5 años en el país no tiene un efecto alentador como muchos esperan. Aunque metodológicamente reconocemos que el horizonte de análisis de 5 años para muchos puede ser discutido, consideramos que es válido para una primera conclusión a la que queremos llegar.
Desde hace mucho tiempo se viene insistiendo que el país debe crecer. Crecer está asociado con el aumento de la producción de bienes y servicios reflejado en el indicador conocido como PBI. Se cita además, que crecer es una condición «necesaria» del camino hacia el desarrollo pero no «suficiente» para conseguir tal objetivo. Es necesario además del crecimiento, otras condiciones como valores, principios, justicia, equidad, igualdad, solidaridad, etc., para el camino hacia el bienestar, fin consagrado por la ciencia económica.
Desde el año 2011 al 2015 según cifras del BCR la economía ha registrado un crecimiento acumulado de 100,247 millones de soles, lo que representa un acumulado porcentual de 23.90%. Esto significa que el país ha incrementado la producción en bienes y servicios en los distintos sectores que conforman la economía, llámese minería, comercio, industria, construcción, etc.
Para colocar esta cifra en una perspectiva comparativa, analicemos ahora la deuda pública que tiene el país. Para el mismo periodo de análisis 2011 al 2015, según cifras del ministerio de economía y finanzas se pagó por servicio de la deuda un total de 57 mil millones de soles (2.57% del PBI). Aquí podemos generar una primera conclusión, el país en los últimos 5 años ha generado bienes y servicios en un 23.90% sin embargo, ha pagado por concepto de deuda externa más de la mitad de lo producido.
Para ejemplificar, supongamos que el País está representado en una familia, si esta familia gana 1,000 soles, en 5 años habrá generado un incremento de 23.90% lo que representa un incremento en su ganancia en 1,239 soles. Pero esta familia a la vez en esos 5 años ha cancelado deuda por 52% lo que significa que su ingreso no ha aumentado, por el contrario, ha disminuido a 815.13 soles (1,239/1.52). Es evidente que el crecimiento no ha generado beneficio alguno. Pero alguien disentirá indicando que justamente la deuda contraída es para impulsar a la inversión privada a partir de la inversión pública (crowding in) o en proyectos productivos que generen una TIR que a la larga retribuirá el costo del capital generado por la deuda. La evidencia empírica en el país nos muestra que recurrir a contraer deuda es recurrente y es como un tornillo sin fin. La deuda externa pública ha crecido en 23% durante el gobierno de Humala (ver diario gestión del 30.05.2016)
Estamos más preocupado en pagar deuda generado por gobiernos irresponsables que se preocuparon en endeudarnos, más aún, esto demuestra que el FMI, Banco Mundial, etc., sirven y protegen intereses de grupo de poder a nivel mundial y no buscan evitar la forma de combatir la desigualdad, pobreza, corrupción desnutrición, etc. ¿Porque el gobierno no intercambia bonos de oxigeno que se generan en el pulmón de la Amazonía por el pago de deuda externa? Sólo para que tenga una idea señor lector, el pago de deuda representa el 8.5% del presupuesto general de este año, sin embargo la inversión en salud es del de 2% y en educación 3.7%. ¿Es esto justo?
Mucho se habla también de la Inversión extranjera directa. Se cree que la inversión extranjera puede contribuir a la formación de capital y contribuir a mejorar la productividad de las empresas vía los spillovers (transferencia de tecnología, generación de empleo, modernización del aparato productivo, mayor cantidad de divisas y una mejor asignación de recursos y factores de producción). Suena bonito, pero la realidad también nos vuelve a demostrar lo contrario. Información del Banco Central de Reserva (BCR) señala que la inversión, reinversión y el financiamiento que realizaron las empresas privadas en nuestro país (representado en la cuenta financiera de la balanza de pagos) desde 1990 al 2015 ascendió a US$ 96,629 millones de dólares. Por otro lado, la renta de factores, que en buen cristiano es el dinero que las empresas, producto de sus ganancias/utilidades, envían de regreso a sus países de origen, para el mismo periodo 1990 al 2015 representó 102,406 millones de dólares. En resumen, han salido 5,777 millones de dólares de lo que ha ingresado. Esto es lo que muchos llaman «crecimiento empobrecedor».
El crecimiento no es un fin per se, ni mucho menos un indicador de bienestar. La necesidad del crecimiento económico se puede ver desde dos perspectivas. Primero, crecer puede significar más empleo, sin embargo la tasa de desempleo (PEA ocupada/Población en edad de trabajar) se ha mantenido constante entre 29.1% y 30% durante el periodo 2011 – 2015. Lo que significa que de cada 100 personas 30 están desocupadas. Por lo que se infiere que el empleo no ha tenido mayor variación, por el contrario ha aumentado ligeramente. Segundo, el crecimiento genera que las empresas tributen más y como consecuencia el estado dispone de mayores recursos para financiar proyectos. Sin considerar que de acuerdo al ex contralor de la república, el país pierde un promedio de 3,000 millones de dólares por año por concepto de corrupción, la ineficiencia del gasto no conduce a ser muy optimista. En el 2015 se ejecutó el 85% del presupuesto público lo que significa que 19 mil millones de soles ya presupuestados no fueron utilizados.