• Bajo una torrencial lluvia venció 2-0 a Juan Aurich Pastor y clasificó a cuartos de final

Es muy poco lo que se podría comentar en cuanto al juego de ambos equipos debido a la intensa lluvia que cayó sobre el gramado del estadio Max Augustin cuando se jugaba el partido entre Estudiantil CNI y Juan Aurich Pastor, válido por los octavos de final de la Copa Perú.
Pero lo que sí podemos afirmar es que el cuadro loretano hizo lo justo y necesario para quedarse con la victoria y acceder a los cuartos de final; es decir, ahora está ubicado dentro de los ocho mejores equipos del Perú en cuanto a fútbol amateur se refiere.
Estudiantil CNI entró con la consigna de hacer más de un gol y así fue. El primer tanto llegó apenas a los 6 minutos de juego, Edú Salas rechaza el balón desde su posición de defensa y con la ayuda del portero visitante que no calculó bien el rebote en la cancha sintética (aunque más parece de cemento ahora), llegaba el 1-0.
Este tanto sorprendió a los lambayecanos como un baldazo de agua fría. El fútbol seguía, pero el mediocampo albo comenzaba a ser impreciso en los pases, es ahí cuando a los 23 minutos el árbitro tuvo que parar las acciones debido a que la lluvia era demasiado fuerte que ya no se podía jugar.
Después de 50 minutos se reanudó el partido con lluvia y todo, y a los 39’ de juego, llegaba el 2-0 de la tranquilidad por obra de Gino Cenepo de potente remate dentro del área.
Para el segundo tiempo, Juan Aurich salió en busca del descuento que le permita clasificar con gol de visita, apeló a los pelotazos porque no había otra manera de jugar en un campo que parecía una piscina. Estudiantil CNI, por su parte, apelaba a defenderse pero en los últimos 10 minutos del partido tuvo un par de chances que no lo supieron aprovechar.
La afición, que llegó en buena cantidad al estadio, pedía que el partido acabara para poder aplaudir y dejar de sufrir. Estudiantil CNI fue un merecido vencedor pero no hay tiempo para festejos porque los cuartos de final están a la vuelta de la esquina. Eso sí, el hincha ya comenzó a ilusionarse.
(Gonzalo López)