Una vez más, gente de buen corazón, nos tienden su mano amiga, sin un mezquino interés, sino más bien con todo cariño y amor dedicado a los pequeños que tuvieron el infortunio de nacer con el paladar  hendido y labio fisurado.
Si bien es cierto que mediante intervenciones quirúrgicas estos estados se superan, éstas deben ser practicadas por médicos especialistas de gran experiencia en este tipo de operaciones.
El labio leporino se origina por un crecimiento descompensado de los dos lados del labio (durante los tres primeros meses de embarazo) y es uno de los defectos de nacimiento más frecuentes ya que constituye, aproximadamente, el 15% de las malformaciones congénitas.
Pero como estamos con suerte, el Gobierno Regional de Loreto y el Instituto de Medicina Canadiense, están realizando la campaña de intervenciones quirúrgicas, para estos casos, en el Hospital Regional de Loreto. Una mano que nos cae del cielo para que los niños con estas malformaciones recuperen su autoestima y por tanto su tranquilidad.
15 médicos canadienses están operando, esperando que sean muchos los niños a los que operar. Próximamente deberán ser otros médicos especialistas de algún país amigo, que vengan a ofrecernos su concurso en la solución de otros problemas de salud que nunca faltan en nuestro pueblo.
Tanto el gobernador regional Fernando Meléndez, como el médico Hermann Silva, director regional de salud, han expresado sus mejores agradecimientos a los galenos canadienses, por esta obra de bien social en favor de nuestros niños, a los que se suman los nuestros.