-A pesar de las constantes denuncias de vecinos y de reportes periodísticos, este bar sigue en lo mismo y  su administrador agrede a la prensa 

Una vez más el bar zumba ubicado en la cuadra 11 de la Av. Mariscal Cáceres fue escenario de un escándalo por dejar que sus parroquianos en completo estado de ebriedad, hicieran de las suyas a tempranas horas de la mañana luego de haber libado licor toda la noche y parte de la madrugada.

Al parecer, este negocio gozaría de un trato especial de la MPM ya que es el único bar que atiende pasado la media noche los días jueves y hasta las 7 de la mañana los viernes, sábados y domingos, fue la expresión de unos vecinos de la zona quienes alertaron a los hombres de prensa que se constituyeron al lugar para corroborar los hechos.

Una vez en el negocio, los hombres de prensa fueron  agredidos por parroquianos ebrios que salían del lugar, incluso el administrador de este bar intentó quitar la cámara a un colega de un medio televisivo y una mujer en completo estado de ebriedad dijo una serie de incoherencias.

“No sé por qué me sacaron, yo estaba tomando tranquila con unos patas, luego me dijeron que afuera me estaban llamando, cuando salí me cerraron la puerta y no me dejaron entrar, que se creen estos señores para cerrarme el bar, es libre para cualquiera, además allí dentro hay un policía tomando y varios menores de edad, porque no le sacan a ellos, porque a mí, yo soy trabajadora de varias empresas y les puedo hacer apresar si no me dejan entrar, yo tengo plata y adentro están puro pelados, que se habrán creído voy a denunciarlos por botarme del “zumba” y no dejar que termine mi caja de cerveza que compré”, dijo la mujer ebria.

Ante tanta insistencia, los parroquianos empezaron a salir uno por uno, cuando de pronto uno de ellos le propinó un golpe a Henry Sánchez, reportero de un canal de televisión y le empezó a increpar con palabras subidas de tono porque lo estaban grabando, ante este incidente colegas y serenazgo tuvieron que intervenir porque el sujeto se encontraba fuera de sí.

Minutos más tarde llegaron los efectivos del serenazgo, quienes con el permiso del dueño del bar, ingresaron  hasta el interior del establecimiento y extrañamente se pudo notar que no había nadie en el bar ya que al principio se notaba gran cantidad de gente, según dijeron, las personas que estaban tomando licor allí habrían salido por una puerta de emergencia que se encuentra en la parte posterior del antro

“Yo vine a mi negocio luego de enterarme que había gran cantidad de medios de comunicación y efectivos del serenazgo; es más, vine a saber por qué estaban atendiendo hasta estas horas de la mañana, si mi administrador sabe bien que los jueves debe cerrar a la media noche, yo tengo todos mis papeles en regla, no tengo ninguna papeleta de infracción, por qué me hacen tanto escándalo, por qué no hacen lo mismo con los otros bares (“La carpa” y “Rosita”), por qué siempre el “zumba” tiene que pagar las consecuencias, se decía que habían menores adentro y eso era mentira”, dijo Hugo Ramos, propietario del bar.

Los vecinos exigen que este local sea clausurado definitivamente por los constantes robos, asaltos y peleas que se registran cada fin de semana y que causa zozobra a las familias de este sector. (C. Ampuero)