-Reconocimiento como una de las siete maravillas naturales

Por: Luis Ginocchio Balcázar (*)

 

Es un hecho de gran trascendencia para el Perú que el inmenso río Amazonas y su cuenca  hayan sido declarados una de las siete nuevas maravillas naturales del mundo. Iquitos, la capital del oriente peruano, recibió esa distinción el pasado lunes 13 de agosto en ceremonia liderada por su presidente regional, Iván Vásquez Valera.

Bernard  Weber, presidente de la Fundación New Seven Wonders, hizó entrega oficial del reconocimiento. Y si bien la distinción se comparte con Bolivia, Brasil, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Guyana Francesa y Surinam, fue entregada a nuestro país por haber sido el Gobierno Regional de Loreto la entidad que postuló a la Amazonía ante los organizadores de la contienda mundial.  Además, como se sabe, el río Amazonas se origina en territorio peruano.

Para la región Loreto esta distinción concedida al río Amazonas es particularmente trascendente entre otras por las siguientes reflexiones:

a.- Loreto más globalizado. A partir de esta declaratoria, el mundo conocerá mejor los desafíos de Iquitos, como ciudad con aspiraciones de progreso y variadas potencialidades ligadas a su gente, biodiversidad y riqueza hídrica. Que se encuentra en medio de una inmensa cuenca, aislada por carretera en pleno siglo XXI y con acceso más por vía fluvial que aérea. Su atractivo turístico se verá fortalecido, también su artesanía y servicios relacionados. Pero ahora es otro el momento que vive el mundo, tiempo para llegar más lejos con propuestas de ciencia, investigación y sobre todo, innovación, que es la aplicación económica del conocimiento.

b.- Mayor ciudad amazónica. Loreto tiene una rica herencia cultural y cuenta con larga tradición comercial. Hoy busca con tesón encontrar un nuevo camino al desarrollo sostenible. Ahora Iquitos con más de 400,000 habitantes es la ciudad más grande del oriente peruano y requiere diseñar propuestas creativas para generar empleo cuidando sus recursos naturales, aguas, bosques, flora, fauna y paisaje. Hay muchos temas complejos pero como el potencial es alto una alianza por la producción y el empleo regional debe ser la base para una propuesta de mayor competitividad.

c.- Una cuenca espectacular. La ciudad de Iquitos se encuentra a varios días de tránsito de Lima y a 3,000 kilómetros de Belén (Brasil). Todo ese territorio es una sola cuenca, la mayor de América del Sur. Si bien cuesta imaginar la extensión del río desde su origen en los Andes arequipeños hasta su desembocadura al océano Atlántico, conocer que en la temporada lluviosa el caudal del Amazonas alcanza los 300,000 metros cúbicos por segundo linda con lo fantástico. Por eso ese río es responsable de cerca de 20% del agua fresca que ingresa al océano.

d.- Sede del desarrollo sostenible. La elección del río Amazonas reta a un país con un enfoque de desarrollo costero y andino a mirar al oriente como fuente de nuevas oportunidades económicas y sociales. Pero para tener éxito en tan elevado reto se requieren muchas habilidades en campos de los conocimientos, los negocios y la organización social y del territorio que carecemos. Pero ya existen instituciones académicas y científicas en la Amazonía peruana que hay que apoyar para diseñar y acometer proyectos productivos innovadores, como convertir el aceite de las palmeras de la diversidad amazónica en fuente de nuevos productos oleaginosos para el mercado nacional e internacional. Nuevos conocimientos para convertir esa riqueza biológica en  desarrollo sostenible. Tanto el ecoturismo, los nuevos materiales y principios activos farmacéuticos y cosméticos, agroindustria -que incluya los derivados forestales y el mueble- hasta las industrias de ensamblaje podrían ser parte del futuro cercano para tan prometedora región del Perú.

La industria -sin duda- deberá tener un rol básico en el desarrollo de la Amazonía peruana. No está demás mirar a Manaos, capital del estado brasilero de Amazonas, para conocer su parque industrial donde se asientan empresas de alta tecnología, y de ese modo prever algunos de los pasos y oportunidades que este creciente respeto mundial por la Amazonía traen para sus habitantes como para el Perú entero. Por eso hay que felicitar a Loreto y sus autoridades que están liderando una nueva forma de ver el futuro en un mundo cada vez más global y consciente del valor de sus aguas y especies.

(*) Consultor en Desarrollo Productivo y Competitividad Regional

luis.ginocchio@gmail.com