Opresión contra los artistas urbanos amazónicos
Si bien es cierto en nuestra ciudad tenemos autoridades que no apuesta por la cultura, pues en cada mitin, actividad, celebración o presentación que realizan prefieren las grandes orquestas tocando canciones nada representativas con nuestra cultura (puros covers o canciones repetidas) y con un par de chicas con diminutas ropas bailando al son de la orquesta. Por otro lado, tenemos pequeños gestores culturales, artistas que salieron de escuela o en algunos casos autodidactas, que vienen apostando con los pocos recursos que tienen la promoción de una cultura amazónica que para muchos es esquiva, más aún si no contamos con sitios donde la población pueda acudir a apreciar todo el trabajo que se viene haciendo por revalorarla.
Muchos de los que transitamos por las calles de la ciudad hemos notado que existen cambios en las paredes de varias casas o establecimientos, pues, es que la cultura urbana amazónica ha “tomado” las calles con un sabor a conciencia y sensibilización, que ya varios la han perdido, pues viven solo en un mundo artificial.
Grafitis dados con cada lata de spray, trazos, pinceladas, que están llenas de todos esos colores que despiertan en uno al estar en contacto con la naturaleza, ese “…privilegio de poder convivir con ese mundo espiritual, minimalista, que es la base de nuestra fuerza cultural”, como diría nuestro artista loretano Rafo Díaz (quien por cierto se presentó ayer con una sesión de cuenta cuentos), están haciendo de Iquitos una ciudad rica en murales.
Murales como los que vienen elaborando jóvenes como “Sose”, “Boa”, “Sear”, Humberto Saldarriaga (quien hace poco inauguró un mural en la segunda cuadra de la Napo), “Tutano”, Willy Macahuachi (cuyo portafolio de artista realizó en el muro que construyeron para tapar la desgracia del ex palacio municipal y que por cierto como un atropello al artista borraron el tributo que hizo a las comunidades indígenas) son algunos de los muchos artistas que existen que vienen haciendo graffiti de lo bueno en Iquitos.
Un arte que en otras partes del mundo, inclusive sin ir muy lejos en la capital, es todo un furor pues es el sentir urbano de la población plasmada en arte sobre paredes tristes que ahora lucen coloridas con un mensaje que esperan calar en el interior de las personas.
Pero la parte negra u oscura que está ocurriendo desde hace ya un tiempo y se está volviendo totalmente insostenible es esa relación o la actitud que vienen tomando algunos miembros de serenazgo, quienes se creen todos unos hombres de la Ley y se atribuyen acciones que no les competen, al intervenir en forma brusca y poco civilizada a los jóvenes que realizan estas intervenciones.
Si bien es cierto que algunos de estos murales son realizados en propiedades privadas, y muchos por no decir en su gran mayoría con consentimiento de los propietarios, en algunos casos han tomado fachadas de establecimiento abandonados cuya intención del artista es darle vida a estas paredes que lucen sucias, llenas de telarañas. El grafiti no puede ser catalogado como acto vandálico, hay jóvenes que confunden el grafiti con pintar las paredes con frases nada alentadoras o poco producidas, eso no es arte simplemente palomilladas que los miembros de serenazgo deberían diferenciar.
Si las autoridades no brindan esos espacios para la cultura, pues deberían entender que existen jóvenes que sin tener ningún otro interés más que promocionar su arte y el mensaje, hacen que la cultura amazónica, y en esta caso la urbana amazónica, se enriquezca más y sea apreciado no solo por nuestra gente, sino por gente que viene de otras parte del mundo, quienes sí saben de este arte y no se cansan de tomar fotos a los murales. Desde acá pedimos un poco de tino a los miembro de serenazgo y que no se repitan casos como lo ocurrido con “Sose”, semillero de una de las asociaciones culturales que existe en nuestra ciudad, quien fue detenido, golpeado, insultado y expuesto ante las demás personas como un delincuente por el simple hecho de realizar un mural en la calle Pucallpa con Loreto, que para colmo llegaron dos unidades más, o sea tres unidades de serenazgo intervinieron a un artisa urbano, a quien llevaron a la comisaría quitándole sus únicas “armas” (que según los serenos atentan contra nuestra sociedad) como son latas de spray y sus bocetos de dibujo.
Ya quisieran muchas personas que cuando llaman a serenazgo estos llegaran en forma rápida para intervenir un accidente o robo, pero como siempre llegan tarde o nunca lo hacen, qué podemos esperar de estos espectáculos. Amigo lector, si en una noche solitaria escucha unos sonidos de latas de spray, son los jóvenes grafiteros que no se amilanan al autoritarismo y continúan con su afán de promover el arte con un mensaje de conciencia que muy pocos se atreven hacer. (MIPR)


Deberiamos hacer una protesta!!
no podemos seguir permitiendo que jóvenes como Sose, Boa & Sear sigan siendo maltratados de esa manera.. lo único que hacen es transmitis cultura..
Y con respecto a los policias, pues tienes mucha razón.. nunca se aparecen cuando los necesitas.. y lamentablemente odio de cir esto pero si les mostrarian dinero.. correrian a apoyar.
K mal, k pena me da mi gente, yo kiero k SOSE pinte la pared de mi kasa, hagamos una campaña SOSE pon grafiti en mi kasa!