Por: Raúl Cornejo Coa

 

La ciudad de Iquitos conocida como “La Isla Bonita” y la “Capital de la Amazonía” no tiene fecha oficial de fundación, por eso es que anteriormente, a inicios de la década de los años 60, la Municipalidad Provincial de Maynas nombró una comisión para que propongan una fecha a ser considerada como aniversario. Luego de la investigación documental y el análisis respectivo y al no haber encontrado una fuente histórica que acredite fehacientemente la fundación oficial de la ciudad, los integrantes de la citada comisión acordaron sugerir la fecha de 5 de enero de 1864, pero, como aniversario de la Fundación del Puerto Fluvial de Iquitos.

La comisión en mención estuvo integrada por: la Dra. Gabriela Porto de Power, el periodista Héctor Vargas Haya, el concejal Alejandro Queija, el padre Avencio Villarejo y un representante de la Marina de Guerra del Perú. Posteriormente, la fecha seleccionada se oficializó con la Ley Nº 14702 del 14 de noviembre de 1963 promulgada por el presidente Fernando Belaunde Terry. Cabe mencionar además que, algunas fuentes históricas afirman que la fundación de Iquitos se habría dado en el año 1757 por los jesuitas, pero, con el nombre de “San Pablo de Nuevo Napeanos”, a orillas del río Nanay y con indígenas napeanos e iquito, pero, aun así, no se ha determinado la fecha exacta, por lo cual esto es aún algo incierto.

El surgimiento de Iquitos se dio gracias a la decisión política del entonces presidente de la República, el Mariscal Ramón Castilla y Marquesado, quien en su segundo periodo de gobierno (1855-1862) consideró necesario darle mayores recursos y posibilidades de desarrollo a la región amazónica, con la finalidad de potenciarla y organizar la vida económica de tan extensa, lejana y olvidada parte del Perú. Esta decisión fue como la llave maestra para abrir las puertas de la Amazonía al progreso y poder así contar con mejores condiciones de vida para los habitantes de Iquitos, propias de la vida moderna de esa época.

Entre los años 1861 y 1862, el presidente Ramón Castilla encargó la construcción en Londres de los barcos o buques a vapor “Morona”, “Pastaza”, “Napo” y “Putumayo”, con características técnicas propias para efectuar la navegación por los ríos de la selva. Estos barcos empezaron a llegar sucesivamente a la Amazonía, a partir del año 1863, primero el “Morona”, luego el “Pastaza”, remolcando al Bergantín “Próspero”, fletado en Inglaterra para conducir parte de los elementos necesarios para la organización del puerto fluvial, que desde entonces se designó como Apostadero (puerto o bahía donde se reúnen varios buques bajo un mismo mando).

El 25 de mayo de 1864 llegó la fragata “Arica”, remolcada por el vapor “Morona“; en noviembre del mismo año arribaron al puerto de Iquitos el “Napo” y “Putumayo” con el resto del equipo, prosiguiéndose la instalación del apostadero e implementación de una factoría (centro o taller de reparación de las embarcaciones fluviales). De esta manera, fue el año 1864 en que se concretó Iquitos como Puerto Fluvial, dando origen a la transformación de la ciudad, que pasó de ser una zona subdesarrollada a uno de los primeros puertos de la república, debido al apoyo del gobierno, al desenvolvimiento de las industrias extractivas, al fomento del comercio internacional y la navegación fluvial.

Una mejor visión de la citada transformación, fue plasmada en un escrito del estudioso del Perú, naturalista y profesor italiano Antonio Raimondi, luego de su segundo recorrido en el año 1869 por Iquitos, quien textualmente señaló:

– “…¿Quién que hubiera visto a Iquitos el año 1862 lo conocería hoy (1869)? En donde existían pocos ranchos formados por palizadas, se ostentan hoy casas cómodas y aseadas; los pocos enseres caseros, como ollas, pucunas, flechas, arcos, macanas, etc. que constituyen todo el caudal del salvaje morador de aquellas chozas, han sido reemplazados por muebles a la europea que hacen la vida más cómoda y agradable. En donde se veían amarradas pequeñas y frágiles canoas, hoy se hallan anclados cuatro buques a vapor y un pontón…”

En el marco de tal contexto histórico, Iquitos festeja el 5 de enero de cada año un aniversario más de fundación como puerto fluvial sobre el río Amazonas. Esta es una ciudad ubicada en medio de la selva baja, de clima cálido y húmedo, con una temperatura promedio de 26.3 grados centígrados y una humedad relativa de 96%, donde no se diferencian las estaciones del año como en otras regiones, sino que se presentan solo las épocas de creciente (abundancia de lluvias, de enero a mayo) y la vaciante (disminución de las lluvias de junio a diciembre), con sol permanente, y una gran diversidad de flora y fauna, más hermosos y coloridos paisajes paradisiacos. La conexión con la capital de la república es principalmente por vía aérea (una hora y media aprox.).

Los visitantes que por primera vez llegan a esta ciudad, se admiran de la cordialidad de sus habitantes y se deleitan con sus costumbres, tradiciones y diversas manifestaciones artísticas y culturales, ya sean de pintura, música, danza y teatro; así como de su exquisita gastronomía. Al conversar con la gente de Iquitos, se nota el calor humano y su dejo característico, pareciera que se conocieran de años, también se sorprenden cómo interactúan las personas de diversas clases sociales de la manera más natural y amigable sin discriminarse, a lo cual se suman la particularidad de las vestimentas, compuesta por trajes ligeros, informales y de colores claros, que por el calor imperante en la zona se usan en este paraíso tropical.

Estas razones, son motivos más que suficientes para que las personas originarías de esta ciudad se sientan sumamente orgullosas de haber nacido en ella, para que la quieran, la valoren y cuiden aún más, también para que los ciudadanos del Perú y el mundo se animen a visitar Iquitos, la llamada “Isla Bonita” y aprecien bellos amaneceres y atardeceres, coloreados por el pincel de la naturaleza, vean la diversidad de su flora y fauna, naveguen por los ríos, disfruten del sol y la lluvia, saboreen un tacacho con cecina, un juane, un pescado asado en hoja, tomen un refresco de aguajina o se refresquen con un chupete “Shambo”. Y los que somos originarios de otras partes del Perú, nos sentimos complacidos de vivir en esta acogedora ciudad ¡FELIZ ANIVERSARIO IQUITOS!