Siguiendo la ruta de una información aparecida en un diario capitalino el jueves 24 de febrero del presente  año, donde se da cuenta de la desaparición de un cuantioso monto en moneda nacional que llega a 12 mil millones de soles desaparecidos en el período del 2010,  encontramos que tal suma pertenecía al tesoro público y tal exacción que constituye el 15 % del presupuesto del 2010, fue descubierta por funcionarios de la Contraloría General de la República.

 

Siguiendo con la indagación y siempre  acudiendo a la citada nota periodística, determinamos que tal suma desapareció aquí en el país y que su monto excede casi cuatro veces la partida que maneja el sector educación y dobla la suma que se aprobó para programas sociales. Se sustenta tal información en el informe de la investigación desarrollada por la contraloría en el 2010.

 

Quien sustenta tal descubrimiento es el gerente central del control de calidad de la Contraloría,  Paco Toledo Yalico, el mismo que en su momento señaló que de acuerdo a las investigaciones el 15% del presupuesto del 2010   se ha perdido mediante actos de corrupción o ineficiencia del personal en el aparato estatal.

 

En su exposición,  dicho funcionario detalló que con dicha suma se habría mejorado la lucha contra la pobreza, agregó también, que esta es la primera vez que se recoge este tipo de información  y que este año se utilizarán los mismos muestreos en procura de lograr que tal suma disminuya sustantivamente.

 

Así mismo, reveló que para lograr resultados favorables al país, se trabajará nos solo a partir de las denuncias,  sino también a partir de la prevención, para ello los trabajadores de la Contraloría y de las oficinas de control   de las dependencias  estatales, acompañarán las gestiones para detectar a tiempo las irregularidades y así impedir que el dinero de todos los peruanos sea mal usado.

 

Hasta aquí lo sucedido nada menos que con el dinero que se dirige a servir a la población en general  mediante el tesoro público;  y lo que resulta increíble es que pese a haber sido descubierto el dolo el año pasado, ningún candidato ya sea a la presidencia o al congreso  elevó su voz de censura o prometió una investigación severa sobre  el tema, lo que nos permite mil y un sentimientos plenos de sospecha sin que ningún candidato se salve.